El canciller alemán, Friedrich Merz, calificó este miércoles de “fuerza destructiva” a Alternativa para Alemania (AfD) y sostuvo que el partido ultraderechista no conseguirá una mayoría absoluta “en ningún lugar de Alemania”. Sus declaraciones se produjeron durante su primera comparecencia ante el Parlamento después de las elecciones celebradas el domingo en el estado de Sajonia-Anhalt.

En esos comicios, el AfD obtuvo el 43,8% de los votos y se impuso con claridad, en un resultado que representó un duro revés para la Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU), el partido de Merz. Sin embargo, el canciller remarcó que la formación no alcanzó el objetivo que había planteado durante la campaña: conseguir por sí sola una mayoría absoluta.

Merz también acusó a la dirigencia del AfD de traicionar a sus votantes. Según explicó, después del cierre de las urnas, la conducción del partido le pidió a su candidato en Sajonia-Anhalt, Ulrich Siegmund, que iniciara contactos con otras fuerzas políticas para intentar formar una mayoría. El pedido se produjo pese a que Siegmund había afirmado durante la campaña que solo gobernaría si lograba la mayoría absoluta.

Durante su intervención, el canciller cuestionó además las propuestas migratorias del AfD. “La palabra remigración no es más que un sinónimo de limpieza étnica por origen y color de piel”, afirmó. Merz advirtió que la aplicación de ese programa tendría consecuencias dramáticas, especialmente en sectores como los oficios artesanales, donde trabajan millones de personas de origen extranjero.