La controversia en torno a los recientes cambios en las regulaciones de la Fórmula 1 ha tomado un nuevo giro tras las declaraciones de Max Verstappen. En una conferencia de prensa, el piloto neerlandés expresó su descontento, afirmando que prefiere jugar Mario Kart en su Nintendo Switch en lugar de utilizar el simulador oficial para adaptarse a los nuevos autos. Esta crítica se suma a la creciente preocupación entre los competidores sobre la disminución del impacto del piloto, en favor de una gestión energética que algunos consideran artificial.

Durante la rueda de prensa de la FIA en el Gran Premio de China, Verstappen, quien compartió el espacio con Alex Albon y Gabriel Bortoleto, fue cuestionado sobre la efectividad del simulador para los recientes monoplazas. Su respuesta, cargada de ironía, provocó risas entre los presentes: “He encontrado una solución más barata. Cambié mi simulador por la Nintendo Switch con Mario Kart. Me va bien con los honguitos, pero no tanto con los caparazones azules”. Esta broma volvió a poner de manifiesto el descontento de los pilotos frente a las recientes transformaciones en la categoría.

Verstappen no solo se centró en la tecnología, sino que también cuestionó el formato actual de la competición. En conversación con la FIA y la Formula One Management (FOM), señaló que están trabajando para mejorar la situación. “He hablado con la FOM y la FIA y estamos buscando soluciones que espero que mejoren todo”, afirmó. Además, al referirse a su futuro, el tricampeón mundial comentó que, aunque no planea retirarse, busca nuevas motivaciones en otras disciplinas, como las carreras de resistencia, y manifestó su entusiasmo por participar en eventos como las 24 Horas de Nürburgring.