El defensor de la selección española, Marcos Llorente, reconoció que, a pesar de la ajustada victoria 0-1 sobre Uruguay, el equipo debe realizar ajustes en su juego. Sin embargo, también enfatizó la importancia de obtener triunfos en encuentros complicados como el que disputaron, que les permitió asegurar el primer lugar en el Grupo H del Mundial que se lleva a cabo en Estados Unidos, México y Canadá.

"Nuestro objetivo era pasar primeros en la fase de grupos y lo hemos logrado, pero está claro que hay aspectos que necesitamos mejorar", afirmó Llorente en una declaración tras el partido, donde reconoció la dificultad del mismo debido a la presión que enfrentaba el equipo uruguayo. El defensor del Atlético de Madrid destacó que, a pesar de las adversidades, su equipo mostró capacidad para resistir y sacar adelante el encuentro. "Estos partidos hay que ganarlos también. Debemos mantener la confianza y unirnos como grupo, porque creo firmemente que este conjunto puede llegar lejos en el torneo", subrayó.

El gol que definió el partido fue obra de Álex Baena, quien recibió un centro de Llorente tras una jugada accidentada. El madrileño explicó cómo se desarrolló la jugada: "Mikel (Merino) se lanzó al suelo y el balón rebotó hacia mí. Sabía que debía actuar rápido, levanté la cabeza y, al no ver a nadie cerca, decidí hacer un pase atrás con la esperanza de que alguien llegara a rematar. Afortunadamente, la jugada culminó en gol", relató.

Llorente también se refirió a la intensidad del partido y la dureza del mismo, resaltando que estas características son parte del fútbol. "Uruguay es un equipo conocido por su agresividad y su intensidad. La presión que ellos tenían era alta, y eso se reflejó en el desarrollo del encuentro", comentó, reconociendo que la tensión es un elemento habitual en este deporte.

El jugador no eludió abordar la cuestión de la agresividad en el juego y dejó en claro que no se siente limitado por el miedo a posibles lesiones. "Siempre juego al máximo, sin reservas. Considero que jugar con cautela puede ser más perjudicial en algunas situaciones", explicó Llorente, reafirmando su compromiso con el estilo de juego agresivo y directo.

En la segunda mitad, España mostró un mejor desempeño, algo que Llorente atribuyó a la táctica del equipo rival. "Uruguay comenzó a jugar uno a uno, lo que eventualmente resulta agotador. En mi caso, Cucurella y yo teníamos a un jugador pegado todo el tiempo, lo que limitaba nuestras opciones. Cuando un equipo se presenta de esta manera, se vuelve muy difícil de manejar y eso exige un gran esfuerzo físico, que con el tiempo puede ir disminuyendo", concluyó el defensor, quien se muestra optimista respecto al futuro del equipo en el torneo.