El mundo del fútbol se ha visto sorprendido por las recientes declaraciones de Marco van Basten, una figura emblemática del deporte en los Países Bajos. En una entrevista con el medio italiano Sportmediaset, el exdelantero, reconocido por su destacada trayectoria en clubes como Ajax y AC Milan, anunció que durante la próxima Copa del Mundo de 2026 apoyará a la selección brasileña. Esta elección, poco convencional dado su legado con la selección holandesa, ha suscitado una serie de reflexiones sobre el estado actual del fútbol europeo y la conexión personal que mantiene con el entrenador brasileño, Carlo Ancelotti.

Van Basten, quien ha sido galardonado en tres ocasiones con el Balón de Oro, no oculta su decepción con el rendimiento de la selección de su país. En sus palabras, subrayó que no tiene grandes expectativas para el equipo nacional en el próximo torneo. "No espero mucho de la selección holandesa, así que en el Mundial de 2026 estaré animando a la Brasil de Carlo Ancelotti", expresó el exjugador, quien se convirtió en un ícono del fútbol en las décadas de los ochenta y noventa. Esta afirmación resuena con la realidad de muchos hinchas que sienten que el talento del equipo no ha logrado alcanzar las cotas esperadas en competencias recientes.

La decisión de Van Basten de apoyar a Brasil se enmarca en su aprecio por Ancelotti, quien recientemente asumió el mando del equipo sudamericano. La amistad y el respeto profesional que ambos comparten han influido en su elección. Durante la entrevista, Van Basten destacó la importancia de tener a un entrenador tan experimentado como Ancelotti al frente del equipo brasileño, lo que, a su juicio, podría marcar la diferencia en el próximo Mundial. La relación de Van Basten con el fútbol brasileño y su admiración por el juego atractivo y efectivo que caracteriza a este equipo hacen que su apoyo sea entendible, aunque inesperado.

En el mismo diálogo, el exfutbolista también abordó la difícil situación del fútbol italiano, que, según él, atraviesa una crisis notable tanto a nivel de clubes como de la selección nacional. Van Basten se mostró crítico con la creciente propiedad extranjera en los clubes italianos, afirmando que muchos de estos propietarios carecen de un compromiso real con la historia y los valores de las instituciones. "La propiedad extranjera es la ruina del fútbol italiano", señaló, sugiriendo que un regreso a manos italianas podría ser fundamental para restaurar la grandeza del deporte en el país.

Particularmente, Van Basten expresó su preocupación por el AC Milan, club con el que tuvo una conexión estrecha durante su carrera. "El AC Milan, por ejemplo, ya no es lo que era. Lo sigo y espero que se recupere pronto, porque el Inter domina actualmente en Italia y eso no me gusta nada", aseguró, reflejando la frustración de muchos aficionados que han visto cómo el club ha perdido su lugar en la élite del fútbol europeo. El dominio del Inter de Lautaro Martínez, que recientemente se consagró campeón, contrasta con la falta de títulos del Milan desde la temporada 2021-22.

En cuanto a la selección italiana, Van Basten lamentó la ausencia de jugadores sobresalientes que tradicionalmente habían caracterizado al equipo. "Hoy en día, es difícil verlos, y es extraño. Italia siempre ha tenido un gran portero, un gran defensa, un gran centrocampista, un gran delantero. Ahora faltan las estrellas", comentó, enfatizando la preocupación de que el fútbol italiano, que alguna vez fue una potencia mundial, se encuentre en una situación de estancamiento. Esta perspectiva sugiere que el país necesita una reestructuración significativa para volver a ser competitivo a nivel internacional.

El Mundial de Fútbol 2026 está programado para comenzar el 11 de junio y contará con la participación de Brasil en el Grupo C, donde se medirá ante equipos como Marruecos, Haití y Escocia. Por su parte, la selección de Países Bajos deberá trabajar arduamente para recuperar su prestigio en el escenario mundial, ante la mirada de un Van Basten que ahora se ha convertido en un hincha más de la verdeamarela. La elección del exfutbolista pone de manifiesto no solo el estado actual de las selecciones, sino también las relaciones interpersonales que pueden influir en la lealtad futbolística en tiempos de cambios.