En un acto conmovedor, miles de familiares, activistas y organizaciones se congregaron en la Ciudad de México para llevar a cabo la XIV Marcha por la Dignidad de las Madres Buscadoras. Este evento, que se realizó el 10 de mayo, coincide con el Día de la Madre en el país y se convierte en un llamado urgente a la acción en un momento donde la atención mediática se centra en los preparativos para el Mundial de Fútbol 2026, que dará inicio el 11 de junio. Las madres, que han perdido a sus hijos en un contexto de violencia y desapariciones, alzaron sus voces no solo para recordar a sus seres queridos, sino también para demandar al Estado mexicano que asuma su responsabilidad en la búsqueda de los desaparecidos.

La situación de las personas desaparecidas en México es alarmante, con un total de 133.601 casos según un informe reciente. Este número escalofriante refleja una crisis humanitaria que ha ido en aumento durante las últimas décadas, en un país marcado por la violencia y la impunidad. Las madres buscadoras, quienes han tomado el liderazgo en esta lucha, se movilizaron hacia el icónico Ángel de la Independencia, un lugar que históricamente ha sido un punto de encuentro para celebraciones y reivindicaciones sociales. La elección de este sitio no es casual; es un símbolo de la lucha por los derechos humanos en México.

Durante la marcha, los manifestantes colocaron fichas de búsqueda en el monumento, como una forma de recordar a los desaparecidos y visibilizar esta crisis en medio de la euforia del deporte. Mensajes como "México brillará en el Mundial, las madres entre fosas" y "En el Día de las Madres nuestros hijos no están y los verdugos siguen libres" resonaron en el aire, reflejando el dolor y la frustración de quienes buscan justicia. En un acto simbólico, una bandera con la leyenda "133.000 desaparecidos" fue desplegada en el monumento, recordando a la sociedad que detrás de cada celebración, hay familias en duelo.

Un informe del Comité de la ONU contra las Desapariciones Forzadas (CED) ha señalado que la magnitud de las desapariciones en el país podría constituir un crimen de lesa humanidad. Esta afirmación fue desestimada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien ha defendido la labor del gobierno en esta materia. Sin embargo, la percepción de impunidad y la falta de acción efectiva por parte del Estado son constantes en las voces de las madres y familiares de los desaparecidos, quienes sienten que sus reclamos han sido ignorados durante demasiado tiempo.

La marcha comenzó en el Monumento a la Madre y culminó en el Ángel de la Independencia, un recorrido que simboliza la lucha y la resistencia de las familias afectadas. Durante el trayecto, las madres expresaron que han pasado 16 Copas del Mundo desde que comenzaron las desapariciones en el país, y que esta problemática debe ser atendida con la misma urgencia que el deporte. "Ojalá que aquellos que gritarán por los goles de la selección también lo hagan por justicia y verdad para nuestros desaparecidos", afirmaron, en un llamado desesperado por atención y empatía.

Las testimonios de las madres son desgarradores. Daniela Gonzalez, parte del colectivo 'Una luz en el camino', busca a su hijo Axel, desaparecido en junio de 2022. Ella comparte que este Mundial será un recordatorio de las familias rotas que continúan luchando por recuperar a sus seres queridos. Por su parte, Tomasa Cedillo, quien también busca a un familiar, enfatizó la necesidad de que el gobierno asuma su responsabilidad en la búsqueda de los desaparecidos y se comprometa a realizar investigaciones efectivas.

El evento no solo fue una manifestación de dolor, sino también un acto de resistencia y esperanza. Las madres buscadoras continúan su lucha con la certeza de que la visibilidad de su causa es fundamental para lograr justicia. En un país donde la violencia y la desaparición son una cruel realidad, su voz se convierte en un faro de luz en medio de la oscuridad, reclamando dignidad y verdad en un contexto que parece haber olvidado a sus hijos.