La selección argentina se prepara para su debut en la Copa del Mundo 2026, donde se enfrentará a Argelia en Kansas. Este encuentro no solo es significativo por la importancia del torneo, sino también por la presencia de un personaje que ha captado la atención de los fanáticos: Luca Zidane. Hijo del icónico futbolista francés Zinedine Zidane, Luca ha hecho la transición de representar a Francia a defender los colores de Argelia, el país de origen de sus abuelos. Este cambio de nacionalidad ha despertado un gran interés, especialmente considerando que ambos arqueros, Luka y Emiliano Martínez, llegan a esta cita mundialista tras recuperarse de lesiones.
Luca Zidane, con 28 años, nació en Aix-en-Provence y se formó futbolísticamente en Madrid, donde tuvo su etapa en las divisiones inferiores del Real Madrid. A lo largo de su carrera, no solo ha llevado consigo el peso del apellido Zidane, sino también la responsabilidad de sobresalir en un deporte que a menudo mide el éxito en comparación con los logros familiares. A diferencia de sus hermanos, que optaron por posiciones de campo, Luca eligió el arco, donde ha estado trabajando para dejar su propia huella. Su debut en el primer equipo del Real Madrid llegó en mayo de 2018, cuando su padre era el director técnico del club, pero su camino no ha sido tan directo como el de su progenitor.
Con el tiempo, Luca ha recorrido varios equipos en la liga española, incluyendo Racing de Santander, Rayo Vallecano y Eibar, antes de encontrar su lugar en Granada, en la Segunda División. Sin embargo, su decisión de representar a Argelia está profundamente arraigada en la historia familiar. Sus abuelos emigraron de Aguemoune en 1962, huyendo de la Guerra de Independencia de Argelia, y aunque Luca siempre tuvo la opción de jugar para Francia, buscaba un camino que le garantizara más oportunidades a nivel internacional. La selección francesa le ofrecía menos continuidad, lo que lo llevó a tomar la decisión que hoy lo coloca en la meta del equipo argelino en el Mundial.
La participación de Zidane en este torneo estuvo en vilo debido a una fractura de mandíbula y mentón que sufrió en abril durante un enfrentamiento en el que chocó con el delantero Óscar Naasei. A pesar de las complicaciones, su espíritu competitivo lo llevó a una recuperación rápida, y ahora se presenta en el campo con una máscara diseñada para proteger su rostro. En sus declaraciones a la prensa argelina, Zidane ha dejado claro que ha superado los obstáculos de su lesión y se siente listo para enfrentar a los mejores del mundo.
Su máscara, rígida y ajustada, le permite mantener su agilidad en el campo. A pesar de la protección, se ha mostrado muy seguro en sus movimientos, descolgando centros y lanzándose al suelo sin quejarse de dolor. Este aspecto de su juego ha sido un tema recurrente entre los seguidores, quienes admiran su valentía y dedicación en la búsqueda de representar a su país en el escenario más grande del fútbol.
En su camino hacia el Mundial, Luca ha demostrado ser un pilar para Argelia, destacándose particularmente en un reciente amistoso contra Países Bajos, donde sus intervenciones fueron cruciales para la victoria de su equipo. Además, logró mantener su arco en cero en un partido anterior contra Uruguay, lo que lo posiciona como uno de los jugadores más importantes del combinado africano en esta competencia. Con un total de siete partidos defendiendo la camiseta argelina, las expectativas son altas para su actuación en el Mundial, especialmente en un partido tan emblemático como el que se avecina contra Argentina.



