Los equipos de la Primera División del fútbol argentino han decidido llevar a cabo una suspensión de actividades durante cuatro días, del 5 al 8 de marzo, en un gesto de apoyo hacia Chiqui Tapia y Pablo Toviggino. Esta medida se tomó en el marco de una reunión del Comité Ejecutivo de la Liga Profesional, donde los dirigentes manifestaron su desacuerdo con las recientes acusaciones realizadas por el ARCA, que investiga la supuesta retención de fondos por un monto superior a 19.300 millones de pesos entre 2024 y 2025.
Durante el encuentro, Gustavo Lorenzo, director general de la AFA, presentó pruebas que, según afirmó, demuestran que la AFA no posee deudas ni tiene declaraciones juradas pendientes. Esta información fue clave para que los clubes decidieran llevar adelante el paro como una forma de respaldo institucional ante la controversia en cuestión. La exhibición de estos documentos resultó decisiva para la postura unánime de los dirigentes.
Claudio Tapia, presidente de la AFA, instó a los clubes a unirse en esta situación de conflicto. Después de la presentación de Lorenzo, los representantes de la máxima categoría coincidieron en la necesidad de detener la actividad futbolística y comenzaron a dialogar con las demás divisiones, que probablemente se sumarán a esta medida de protesta. En un comunicado, la AFA aclaró que no tiene deudas fiscales exigibles y que el pago de obligaciones fiscales se realizó antes de los plazos establecidos, refutando así las acusaciones del ARCA.


