El turismo deportivo se consolida como uno de los pilares fundamentales de la industria viajera a nivel global. Cada vez son más los aficionados que planifican sus viajes en función de eventos deportivos internacionales, motivados no solo por la adrenalina de la competencia, sino también por la riqueza cultural y social que ofrecen los diferentes destinos.
El año 2026 se presenta como una ocasión única para quienes desean combinar el deporte con la exploración, con un calendario repleto de eventos significativos. Entre estos, destaca la Copa Mundial FIFA, que reunirá a aproximadamente 6,5 millones de turistas en 16 ciudades de México, Estados Unidos y Canadá, marcando un hito al ser la primera vez que tres países coorganizan el torneo y transformando la celebración en un fenómeno de escala mundial.
En Ciudad de México, la cotidianidad se fusiona con la devoción por el fútbol. Al pasear por el Centro Histórico, se pueden apreciar la Catedral Metropolitana y el Zócalo, símbolos de la rica herencia cultural de la ciudad. En Los Ángeles, la atmósfera de la Copa Mundial se entrelaza con la cultura pop y los paisajes urbanos, mientras que en Toronto, la CN Tower se alza como testigo de la festividad, rodeada de música y celebraciones en espacios icónicos como el Distillery District. Finalmente, en Italia, los Juegos Olímpicos de Invierno en Milán prometen una experiencia memorable tanto en competencias deportivas como en la exploración de su impresionante patrimonio arquitectónico y natural.



