La reconocida esquiadora Lindsey Vonn vive uno de los momentos más difíciles de su vida tras sufrir una importante fractura durante los Juegos Olímpicos de Invierno en Milano-Cortina. Este accidente, que se suma a la reciente pérdida de su perro Leo, ha complicado su recuperación tanto física como emocional a sus 41 años.
Vonn fue sometida a cuatro operaciones en Italia debido a la complejidad de su lesión en la tibia, lo que la obligó a permanecer en el centro médico antes de poder regresar a Estados Unidos. A través de sus redes sociales, la medallista compartió su experiencia, expresando su gratitud hacia el equipo médico y compartiendo su situación: "Mi pierna sigue en pedazos... pero ¡por fin estoy en casa!". En su mensaje, también mencionó la próxima cirugía que le permitirá retirar el fijador externo que lleva en su pierna.
La caída de Vonn ocurrió durante la competencia de descenso femenino, donde intentó competir a pesar de tener un ligamento cruzado anterior desgarrado. Un video del momento del accidente mostró el impacto contra un poste de señalización, lo que causó una caída dramática que dejó a la audiencia en shock. Tras el incidente, fue evacuada rápidamente a un hospital, donde recibió atención médica intensiva. A medida que avanza su recuperación, Vonn promete mantener informados a sus seguidores sobre su proceso y agradece el apoyo constante que ha recibido de todos.



