Las Vegas ha logrado posicionarse como uno de los destinos más atractivos en el contexto del Mundial 2026, a pesar de no ser una de las ciudades anfitrionas que albergarán los partidos. Este fenómeno se debe a la implementación de los denominados "watch parties", eventos masivos organizados para que los aficionados disfruten de los partidos en pantallas gigantes, todo en un ambiente festivo y con la posibilidad de realizar apuestas en tiempo real. La respuesta del público ha sido abrumadora, lo que se ha traducido en un notable aumento del turismo y un impacto económico significativo en la ciudad durante lo que tradicionalmente se considera la temporada baja de turismo.
La estrategia de Las Vegas se enfocó en un segmento de mercado que las sedes oficiales no podían atender: los turistas que buscan vivir la experiencia del fútbol en un entorno colectivo, sin necesidad de adquirir entradas para los partidos. Esta propuesta ha atraído a decenas de miles de visitantes, convirtiendo los eventos deportivos en un motor económico clave para el verano de 2026. La ciudad, conocida por su vibrante vida nocturna y su oferta de entretenimiento, ha sabido capitalizar esta oportunidad, ofreciendo a los aficionados un espacio para reunirse, celebrar y, por supuesto, apostar.
En total, Las Vegas ha programado aproximadamente 100 watch parties para cada uno de los 104 partidos del torneo, lo que suma más de 10.000 eventos en un periodo de seis semanas. Según Steve Hill, director ejecutivo de la Autoridad de Convenciones y Visitantes de Las Vegas, esta estrategia ha permitido a la ciudad comercializar el Mundial de una manera que no habría sido posible si hubiera sido una sede oficial. "Si hubiéramos sido ciudad anfitriona, quizás solo habríamos tenido seis o siete partidos", afirmó Hill, destacando la diferencia en el enfoque comercial.
Las instalaciones de Caesars Entertainment en el Strip han sido pioneras en este enfoque, organizando watch parties diarias bajo el lema "Soccer on the Strip" en sus restaurantes y casas de apuestas deportivas, que han sido adaptadas para ofrecer una experiencia tipo anfiteatro. Por su parte, MGM Resorts International también ha habilitado espacios en sus emblemáticos hoteles como el Bellagio y el Luxor, mientras que el Mandalay Bay Resort & Casino ha instalado una imponente pantalla LED de 44 metros en su Tailgate Beach Club, elevando la experiencia de los aficionados.
Derek Stevens, propietario del Circa Resort & Casino, comentó sobre el impacto positivo que ha tenido el Mundial en la economía local, indicando que se espera un incremento significativo en los índices de empleo durante el segundo y tercer trimestre del año. Stevens considera que este evento representa un "impulso tremendo" para la ciudad en medio de una época que usualmente es considerada de baja actividad turística. Las cifras de afluencia han sido notables, especialmente para los partidos en los que participan selecciones como Estados Unidos y México, que han llenado la capacidad del sportsbook del Circa y su área de Stadium Swim, un espacio que puede albergar a 4.000 personas.
Aunque las cifras finales sobre el impacto económico del Mundial aún no están disponibles, Steve Hill anticipa que se tendrá una visión más clara en agosto. Este mes será crucial para medir la efectividad de la estrategia, ya que se podrá comparar la cantidad de visitantes con la de junio y julio. Un descenso en la llegada de turistas en agosto podría ser una indicación del verdadero impacto que ha tenido el torneo en la economía local.
La transformación de Las Vegas en un centro de eventos deportivos comenzó a mediados de la década de 2010, cuando la competencia de casinos en otras regiones de Estados Unidos comenzó a erosionar su monopolio en el ámbito de las apuestas presenciales. La legalización de las apuestas deportivas a nivel federal marcó un punto de inflexión, impulsando el crecimiento del mercado online y móvil y obligando a la ciudad a reinventarse. En respuesta a este nuevo contexto, Las Vegas ha apostado por eventos deportivos en vivo de gran envergadura, con la apertura del T-Mobile Arena en 2016, la llegada de los Vegas Golden Knights de la NHL en 2017 y la inauguración del Allegiant Stadium en 2020 como nueva sede de los Raiders de la NFL.



