La selección argentina Sub 17 concluyó una semana intensa de preparación en el predio de la AFA en Ezeiza, logrando una victoria clave por 2-1 sobre Japón en un amistoso que sirvió como antesala al Sudamericano de la categoría que se llevará a cabo en Paraguay en abril próximo. Con este triunfo, el equipo dirigido por Diego Placente se aseguró el primer puesto en el Triangular Internacional, un evento que ha sido fundamental para afianzar el rendimiento del grupo de jóvenes talentos que busca dejar su huella en el fútbol internacional.

El encuentro frente a los asiáticos comenzó de manera prometedora para la Albiceleste, que ya había demostrado su potencial en el debut ante Chile, donde se impuso por un contundente 6-1. En esta ocasión, la apertura del marcador llegó a los 16 minutos del primer tiempo gracias a una brillante jugada del juvenil Thiago Domínguez, quien, tras presionar a un defensor rival, robó el balón y disparó con precisión al ángulo, poniendo a Argentina 1-0. Este gol no solo reflejó el buen momento del jugador de Lanús, sino que también evidenció la intensidad y agresividad del equipo en la presión alta.

Sin embargo, el partido experimentó un giro inesperado cuando Japón logró igualar el marcador a los 42 minutos, aprovechando un error en la salida de Marcos Ortiz, jugador de Belgrano. Este empate no desanimó a la Argentina, que continuó buscando el gol de la victoria con determinación. La persistencia del equipo dio frutos en el tiempo adicional del segundo tiempo, cuando Emiliano Barrionuevo, un destacado talento de Boca Juniors, selló el triunfo con un potente disparo que dejó sin opciones al arquero japonés. Su gol no solo aseguró la victoria, sino que también subrayó la importancia de los jugadores de las canteras argentinas en este proceso formativo.

Ambos goleadores, Domínguez y Barrionuevo, ya se habían hecho notar en el partido anterior contra Chile, donde su capacidad para generar peligro fue clave. Domínguez había anotado el primer tanto en ese encuentro tras una jugada colectiva exquisita que evocó recuerdos del famoso gol de Ángel Di María en la final del Mundial. Por su parte, Barrionuevo había marcado otro gol, evidenciando su instinto goleador y su capacidad para aprovechar los errores rivales, algo que será crucial en competencias de alto nivel.

En el amistoso ante Chile, el equipo argentino se mostró contundente, con varios jugadores destacándose en el marcador. Juan Policella, por ejemplo, brilló con una jugada individual que culminó en gol tras eludir a tres adversarios. Otros jóvenes talentos como Benjamín Tapia y Simón Escobar también se hicieron notar, contribuyendo a una victoria que dejó a la selección en un estado de confianza elevado de cara al Sudamericano.

La preparación de la selección Sub 17 en Uruguay, donde lograron dos triunfos por 2-1, se complementó perfectamente con estos amistosos en Ezeiza, permitiendo al cuerpo técnico evaluar al grupo en situaciones competitivas. El desafío que se avecina en el Sudamericano será monumental, ya que Argentina integrará el Grupo B junto a potencias como Brasil y Venezuela, además de Bolivia y Perú. El torneo no solo será una vitrina para el talento argentino, sino que también otorgará siete plazas al Mundial Sub 17 de Qatar, lo que añade una dimensión extra a la competencia.

El formato del Sudamericano implica que las dos primeras selecciones de cada grupo avanzarán a las semifinales, mientras que los terceros y cuartos lugares se enfrentarán para definir su clasificación general. Este formato resalta la importancia de cada encuentro, ya que la presión por conseguir un lugar en el Mundial y demostrar el potencial de la cantera argentina es alta. Así, la selección Sub 17 se prepara con dedicación y optimismo, buscando no solo competir, sino también dejar una huella imborrable en el fútbol juvenil internacional.