El debut de Libertad en la fase de grupos de la Copa Libertadores se tornó complicado tras la derrota 3-1 frente a Universidad Central de Venezuela en Caracas. Este resultado ha generado inquietud en el entorno del equipo paraguayo, que esperaba un comienzo más auspicioso. Sin embargo, lo que realmente llamó la atención fue una decisión táctica de su director técnico, Francisco Arce, durante un tiempo de hidratación en el segundo tiempo, que reflejó su ingenio en momentos difíciles.
Francisco Arce, conocido por su trayectoria como defensor en la selección paraguaya, se destacó en esta ocasión no solo por su historia futbolística, sino por la estrategia comunicativa que utilizó en un momento crucial del partido. En lugar de dirigirse a sus jugadores en español, optó por el guaraní, un idioma que muchos de sus futbolistas hablan, consciente de que las cámaras de la transmisión oficial estaban captando cada palabra. Esta elección tenía como objetivo evitar que el equipo rival pudiera descifrar sus instrucciones, pero, a pesar de su ingenio, el resultado final no fue el esperado, ya que Libertad permitió que el partido se le escapara en los minutos finales.
La transmisión del partido destacó que Arce utilizó el jopará, una variante del guaraní que incorpora elementos del español, lo que demuestra la riqueza cultural y lingüística de Paraguay. Esta innovación, aunque no resultó en un cambio en el marcador, subraya cómo los entrenadores deben adaptarse a las nuevas normas impuestas por la Conmebol, que busca fomentar una competencia más dinámica y estratégica. En este sentido, el tiempo de hidratación se ha convertido en una herramienta clave para que los técnicos puedan dar instrucciones y reestructurar sus equipos, aunque también expone sus estrategias a la mirada del adversario.
En otro partido del Grupo H de la Copa Libertadores, Rosario Central, capitaneado por Ángel Di María, no pudo superar a Independiente del Valle, finalizando en un empate sin goles. Este resultado deja abierta la posibilidad de que el próximo encuentro entre Libertad y Rosario Central, que se jugará en Asunción, sea fundamental para ambos equipos en su búsqueda de avanzar a las etapas posteriores del torneo. Este choque se llevará a cabo el miércoles a las 19 horas y promete ser un duelo intenso entre dos clubes con historia en el certamen.
Tras el encuentro en Caracas, Francisco Arce realizó una análisis crítico sobre la actuación de su equipo, señalando que los errores no forzados han sido una constante preocupante en los partidos recientes. Esta autocrítica es esencial para entender la situación del equipo, que ha enfrentado dificultades tanto en el ámbito local como internacional. El entrenador enfatizó que los problemas que llevaron a la derrota no se limitan a la presión de jugar de visitante, sino que son parte de un patrón más amplio que requiere atención y corrección.
Arce, en su evaluación, también mencionó que Universidad Central no mostró una superioridad abrumadora durante el partido. A pesar de la derrota, el técnico consideró que su equipo tuvo oportunidades para llevarse algo más del juego. Sin embargo, reconoció que fallaron en momentos cruciales, lo que permitió que el rival aprovechara su localía para marcar la diferencia en el resultado final. Esta mezcla de autocrítica y reconocimiento de las virtudes del adversario es un indicativo de un entrenador que busca mejorar constantemente.
Finalmente, Arce dejó en claro que la falta de resultados no se debe a la preparación del equipo, sino a un proceso de transformación que está atravesando el club. Este proceso se centra en la formación de jóvenes talentos, lo que a largo plazo podría beneficiar al equipo si se logra concretar una base sólida y competitiva. La capacidad de un entrenador para mantener la moral alta en tiempos difíciles es fundamental, y la perspectiva de Arce sobre la situación podría ser clave para la recuperación del equipo en los próximos partidos de la Copa Libertadores.



