La eliminación de la selección alemana ante Paraguay en el Mundial 2026 desató una ola de críticas en la prensa del país, que no dudó en calificar la derrota como un nuevo fracaso para el fútbol nacional. Este revés, que se consumó tras un empate 1-1 en tiempo reglamentario y una caída por 4-3 en la tanda de penales, marca un momento oscuro para la Mannschaft, que ha enfrentado serias dificultades en los últimos torneos internacionales. Con esta derrota, Alemania se despide de la competición por tercera vez consecutiva sin alcanzar los octavos de final, lo que genera cuestionamientos sobre la dirección del equipo y la gestión de su entrenador, Julian Nagelsmann.

Los principales medios alemanes no escatimaron en críticas, con Bild a la cabeza, que no dudó en titular en su portada digital que se trató de "otra pesadilla para el fútbol alemán". Este diario, que es conocido por su estilo directo, subrayó la vergüenza de la eliminación y destacó que el equipo falló tres penales cruciales en el desenlace del partido. La imagen del defensor Waldemar Anton, con las manos en la cabeza, fue la representación gráfica de la desilusión que embargó a los aficionados y a los analistas deportivos.

Además, el medio otorgó a Nagelsmann la peor calificación posible, un 6, y describió la actuación de la selección como “desastrosa”. La crítica se centró en la falta de dinamismo y creatividad del equipo, que fue catalogado como "lento, aburrido y apático" durante el encuentro. Este diagnóstico refleja la preocupación sobre la capacidad del director técnico para motivar y sacar lo mejor de sus jugadores en momentos cruciales.

El Süddeutsche Zeitung también se sumó al coro de críticas, haciendo hincapié en que el partido se sintió como si transcurriera a cámara lenta. Este medio analizó que Alemania no mostró un rendimiento convincente a lo largo del torneo, salvo por una goleada de 7-1 a Curazao, un equipo considerado débil en el contexto del Mundial. La falta de regularidad y el rendimiento por debajo de las expectativas fueron destacados como factores determinantes en la eliminación del equipo.

Por su parte, Kicker describió la derrota como una “admisión de fracaso” tanto para el fútbol alemán como para Nagelsmann, señalando que el entrenador no ha logrado capitalizar las fortalezas de su plantilla. Sin embargo, el medio también advirtió que sería un error atribuir la totalidad de la responsabilidad por el fracaso al técnico. La situación es más compleja y está marcada por diversas razones que han llevado a este desenlace, lo que sugiere que los problemas van más allá de la figura de Nagelsmann.

El Frankfurter Allgemeine Zeitung resumió el descontento general al afirmar que la eliminación ante Paraguay simboliza un final de pesadilla en un torneo donde Alemania nunca logró brillar. En ese sentido, se planteó la interrogante sobre el futuro de Nagelsmann como seleccionador nacional, especulando si su etapa podría estar llegando a un final prematuro. La caída ante Paraguay no solo se suma a un historial reciente de decepciones, sino que también pone en tela de juicio la capacidad de la Mannschaft para volver a ser un contendiente serio en el fútbol mundial, algo que sus seguidores ansían recuperar.

Alemania, que ha sido cuatro veces campeona del mundo, se enfrenta a una crisis de identidad y rendimiento, que la aleja de los máximos objetivos que históricamente ha perseguido. Con un plantel que aún posee talento, la selección necesita urgentemente una reestructuración y un nuevo enfoque que la devuelva a la senda del éxito, algo que parece estar lejos de concretarse en el corto plazo.