Los partidos de la oposición de Irlanda reclamaron al Gobierno que intervenga para impedir que la selección nacional dispute contra Israel el partido de la Liga de Naciones de la UEFA previsto para este domingo en Hungría. Además, denunciaron supuestas presiones sobre los futbolistas, quienes, según esas versiones, habrían votado a favor de jugar el encuentro.
El Sinn Féin, principal fuerza opositora, calificó de “traición” la postura adoptada por la Asociación de Fútbol de Irlanda (FAI). La portavoz del partido, Joanna Byrne, sostuvo que la decisión también representa una traición “al pueblo de Palestina”. Desde esa agrupación reivindicaron la “valentía” de los jugadores que se negaron a participar del partido contra “el estado genocida de Israel”, según sus propios términos, y afirmaron que actuaron en contra de la “voluntad” de la sociedad irlandesa.
El Sinn Féin también cuestionó al Gobierno por no respaldar propuestas parlamentarias destinadas a que el Estado asumiera las eventuales consecuencias económicas derivadas de no jugar contra Israel. Esas iniciativas habían sido planteadas desde que el sorteo determinó que Irlanda debía enfrentarse dos veces con esa selección.
El Partido Laborista, por su parte, afirmó que los hinchas conocen y aceptan la posibilidad de que haya sanciones deportivas. “Plantarse frente al genocidio es más importante”, sostuvo el diputado Ciarán Ahern. El legislador destacó especialmente la negativa del jugador Gavin Bazunu a disputar el encuentro y consideró que otros futbolistas podrían valorar que el Gobierno los respaldara si toman una decisión similar.



