La Organización Mundial de la Salud (OMS) difundió recomendaciones para las personas afectadas por el humo de los incendios registrados en Europa y, en particular, en España durante los últimos días. Entre las principales medidas, aconsejó reducir las fuentes de contaminación del aire dentro de las viviendas para compensar parcialmente el incremento de partículas procedentes del exterior.
El organismo pidió evitar o disminuir prácticas como fumar cigarrillos, utilizar estufas de gas propano o de leña, rociar productos en aerosol y freír o asar alimentos. Según la OMS, el humo de los incendios forestales representa un riesgo para la salud que suele ser “frecuentemente subestimado”.
La humareda puede desplazarse a través de regiones, países e incluso continentes, y deteriorar la calidad del aire en comunidades ubicadas a sotavento, incluso a distancia de los focos. La OMS explicó que se trata de una mezcla compleja de gases y partículas muy pequeñas liberadas por la combustión de árboles, vegetación, edificios y otros materiales.
Entre los principales motivos de preocupación se encuentran las partículas finas, conocidas como PM2.5. Debido a su reducido tamaño, pueden ingresar profundamente en los pulmones y pasar al torrente sanguíneo. La exposición puede provocar tos, irritación en los ojos y la garganta, dolores de cabeza, sibilancias y dificultades para respirar. El organismo también advirtió que los efectos de la humareda pueden ser tanto físicos como psicológicos.



