En Almafuerte, a aproximadamente 100 kilómetros de Córdoba capital, el lago Piedras Moras se ha consolidado como un punto de encuentro para una nueva modalidad deportiva que ha creado su propio calendario. Este evento, que comenzó con un enfoque local, ha evolucionado hasta convertirse en un atractivo a nivel nacional, dando lugar a una categoría que ya no es solo una rareza.
En este entorno natural, donde no existen límites marcados y el fondo es incierto, un grupo de deportistas mayores de 50 años se ha lanzado nuevamente a la competencia. El Campeonato de Waterpolo Beach ha reunido a más de 60 participantes provenientes de diversas ciudades como Mendoza, Rosario, San Juan, Buenos Aires y Córdoba. La composición de los equipos es diversa, con una mezcla de jugadores y jugadoras en el agua, reflejando un cambio cultural en el deporte.
Desde su creación hace tres años, el equipo de Universitario de Rosario ha integrado a deportistas de distintas edades, muchos de los cuales son adultos mayores que han decidido regresar a la actividad física. Carlos Francovich, uno de los jugadores, describe la experiencia como una forma de disfrutar el deporte en equipo, con un alto nivel de exigencia y en un ambiente de camaradería. La práctica regular incluye entrenamientos enfocados en resistencia y técnica, y se destaca la importancia de cuidar el cuerpo, especialmente en esta etapa de la vida. Para muchos, esta es una oportunidad de reconectar con el deporte y entender el esfuerzo que implica el waterpolo desde adentro, un desafío que también se enfrenta en el medio acuático.



