La Liga Panameña de Fútbol (LPF) ha tomado la decisión de abrir una investigación de oficio ante las sospechas de irregularidades que surgieron tras el enfrentamiento entre Alianza FC y Sporting San Miguelito, correspondiente a la última jornada de la primera fase del torneo Clausura 2026. Este anuncio, realizado el domingo, se produce en un contexto de creciente preocupación por la integridad del deporte, especialmente después de un desenlace que ha dejado más preguntas que respuestas entre los aficionados y analistas deportivos.
El comunicado oficial de la LPF detalla que la Unidad de Integridad del organismo se encargará de citar a todos los involucrados en el partido para esclarecer los acontecimientos que llevaron a la situación actual. Al mismo tiempo, se activarán los protocolos internos que incluyen la formación de un equipo de trabajo especializado en la materia. Las autoridades del fútbol panameño han dejado claro que los errores en el deporte son comunes, pero que hay límites que no pueden ser sobrepasados, y lo ocurrido en este encuentro va más allá de lo tolerable dentro de un campeonato profesional.
El incidente que ha desatado la controversia se produjo en el minuto 90 del partido, cuando el arquero del Sporting San Miguelito, José Calderón, cometió un grave error que resultó en un autogol, permitiendo que Alianza FC se llevara la victoria con un marcador final de 3-2. Este giro inesperado ha generado no solo reacciones dentro del campo, sino también un torrente de especulaciones sobre un posible arreglo de resultados, algo que podría comprometer la credibilidad del torneo y la imagen del fútbol panameño en su conjunto.
La LPF ha asegurado que aplicará la máxima rigurosidad en la investigación y que llevará el proceso hasta sus últimas consecuencias. En caso de que se encuentren pruebas de irregularidades, se buscarán sanciones ejemplares para los involucrados, con el objetivo de proteger la integridad del torneo y mantener la confianza del público en el deporte. Además, se ha anunciado que se enviará una comunicación formal a la Federación Panameña de Fútbol (FPF) para que evalúe la situación desde su Comisión de Disciplina, lo que podría resultar en sanciones adicionales.
Por otro lado, el Sporting San Miguelito no se ha quedado de brazos cruzados y ha expresado su profunda preocupación por los hechos ocurridos en el partido. A través de un comunicado oficial, el club ha manifestado que existen indicios que podrían estar relacionados con conductas irregulares y ha presentado denuncias formales ante la LPF y la FPF para solicitar investigaciones exhaustivas e imparciales. En su declaración, el club también ha enfatizado su rechazo a cualquier acción que comprometa la integridad del fútbol, instando a que se tomen medidas firmes si se comprueban las irregularidades.
Esta situación no es un hecho aislado en la historia reciente del fútbol panameño. En 2023, un entrenador denunció públicamente el arreglo de partidos tras un final polémico, y en 2024, las autoridades llevaron a cabo detenciones de jugadores vinculados a redes de amaño de partidos, lo que evidenció la existencia de un problema serio en el ámbito del deporte. Estos antecedentes subrayan la necesidad de una acción decidida por parte de las autoridades y los clubes para restablecer la confianza en el sistema.
El llamado del Sporting San Miguelito a los demás clubes y a las autoridades del fútbol panameño es claro: es esencial trabajar en conjunto para asegurar la transparencia y fortalecer los mecanismos de control dentro de la competencia. La situación actual representa no solo un desafío para la LPF y los clubes, sino también una oportunidad para implementar cambios que prevengan futuros escándalos y garanticen un entorno competitivo justo para todos. La comunidad futbolística observa atentamente cómo se desarrollarán los acontecimientos en los próximos días, esperando que se tomen decisiones que fortalezcan la integridad del deporte.



