La primera visita de Lionel Messi a la Casa Blanca se llevó a cabo tras la invitación oficial al Inter Miami, equipo que se coronó campeón de la Major League Soccer (MLS) en 2025. Esta ceremonia fue un momento memorable tanto para el club como para el astro argentino, quien fue recibido por el presidente Donald Trump en un contexto internacional delicado debido a la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán.

Durante el encuentro, Trump dio la bienvenida al equipo campeón con un mensaje que resaltó la singularidad del momento: "Estamos felices de recibir a los campeones de la Copa MLS 2025, Inter Miami. Es un gran honor decir lo que ningún presidente ha dicho antes: ¡bienvenido a la Casa Blanca, Lionel Messi!". Con estas palabras, el presidente marcó el inicio de una jornada que quedará grabada en la historia del fútbol y la política estadounidense.

El acto incluyó gestos simbólicos, como la entrega de una camiseta con el número 47 al mandatario, en referencia a su cargo, y una pelota firmada por Messi. Además, Jorge Mas Santos, propietario del club, obsequió un reloj Tudor de edición limitada. Trump elogió al Inter Miami, mencionando la presión que implica triunfar en el fútbol estadounidense y destacando el talento de figuras como Javier Mascherano y Rodrigo De Paul, a quien sorprendió con una broma sobre la apariencia de los futbolistas. La atmósfera del evento fue distendida, con momentos de humor que incluyeron la devoción de su hijo Barron por Messi y Cristiano Ronaldo, lo que provocó risas entre los asistentes.