La reciente eliminación de la selección brasileña del Mundial de Fútbol a manos de Noruega ha reavivado una antigua superstición que involucra a un gato llamado Hexa. Este evento, que tuvo lugar el domingo pasado, no solo representó una dura derrota para la Verdeamarela, sino que también ha generado un aluvión de comentarios en redes sociales, donde los hinchas han comenzado a atribuir la caída del equipo a la famosa "maldición del gato". El partido se desarrolló con Noruega controlando el balón, mientras Brasil se replegaba en busca de oportunidades de contragolpe, una estrategia que no resultó efectiva.

Durante el primer tiempo, el árbitro Ismail Elfath otorgó un penal a favor de Brasil, tras revisar una jugada en el VAR. Sin embargo, el arquero noruego Örjan Nyland logró detener el tiro ejecutado por Bruno Guimarães, un momento que marcó un cambio en la dinámica del encuentro. Ya en el segundo tiempo, el delantero Erling Haaland se convirtió en el héroe del partido al abrir el marcador con un cabezazo en el minuto 79, seguido de un segundo gol en el minuto 89, cuando disparó desde fuera del área. Aunque Neymar logró descontar desde el punto penal en el tiempo de descuento, tras un codazo de Leo Ostigaard sobre Casemiro, el resultado final fue desfavorable para Brasil, quien quedó eliminado y dejó a Noruega en cuartos de final por primera vez en su historia.

La derrota no tardó en provocar un torrente de reacciones en las plataformas digitales, donde los aficionados rápidamente recordaron el incidente con Hexa, el gato que se convirtió en símbolo de una supuesta maldición. Para entender esta conexión, es necesario remontarse al 7 de diciembre de 2022, cuando un gato callejero irrumpió en una conferencia de prensa en Qatar y se subió al escritorio donde Vinícius Júnior estaba siendo entrevistado. El jefe de prensa de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Vinicius Rodrigues, actuó de manera brusca al sacar al animal del lugar, un gesto que sorprendió a los presentes, dado que en la cultura islámica los gatos son considerados sagrados y cualquier maltrato hacia ellos se ve como un acto reprochable.

La controversia no terminó ahí, ya que tras la eliminación de Brasil ante Croacia en los cuartos de final de la Copa del Mundo de 2022, la CBF decidió adoptar al felino, a quien los jugadores nombraron Hexa, en referencia al anhelado hexacampeonato que la selección busca desde hace años. Sin embargo, esta decisión no fue suficiente para evitar que la CBF enfrentara una denuncia por maltrato animal, interpuesta por el Foro Nacional de Protección y Defensa Animal de Brasil, que solicitó una indemnización de 200.000 dólares argumentando que el gato no había recibido el trato adecuado. Desde entonces, la CBF no ha emitido más declaraciones sobre el asunto.

La eliminación en este Mundial ha reavivado la historia de Hexa, que ha comenzado a circular con fuerza en las redes sociales. Los hinchas han comenzado a ver una conexión entre este episodio y una serie de desempeños irregulares de la selección brasileña, incluyendo su paso por las Eliminatorias y la reciente caída en la Copa América 2024 ante Uruguay. La narrativa de la maldición del gato ha encontrado un terreno fértil en el corazón de los aficionados, quienes buscan explicaciones para una racha de resultados decepcionantes.

Además, este encuentro del pasado domingo coincidió con un hecho que ha calado hondo en la historia del automovilismo brasileño. Por primera vez en 28 años, Brasil disputó un partido mundialista el mismo día en que se celebraba un Gran Premio de Fórmula 1. Esta coincidencia ha llevado a muchos a recordar el 12 de julio de 1998, una fecha fatídica en la que Brasil perdió la final del Mundial contra Francia mientras Michael Schumacher se consagraba en el Gran Premio de Gran Bretaña. Este tipo de asociaciones y creencias populares demuestran cómo las supersticiones pueden influir en la percepción de los resultados deportivos, creando un contexto donde la historia del gato Hexa cobra vida nuevamente.