La Federación Internacional del Automóvil (FIA) ha decidido realizar cambios significativos en la medición de la relación de compresión de los motores en la Fórmula 1. Esta modificación fue acordada de manera unánime por los cinco fabricantes de unidades de potencia que participan en la categoría. Los ajustes entrarán en vigencia a partir del 1 de junio y buscan abordar inquietudes expresadas por diversos actores de la industria, especialmente en el marco de la inminente temporada 2026, que comenzará la próxima semana en Australia.

El debate se centra en la relación de compresión de los motores de combustión V6, un aspecto crucial que determina la compresión de la mezcla de aire y combustible dentro de los cilindros. En la actualidad, el reglamento establece un límite de 16:1 con el objetivo de facilitar la inclusión de nuevos competidores, como Audi. Esta medida está diseñada para disminuir la complejidad y los gastos relacionados con el desarrollo de nuevas unidades de potencia, fomentando así una competencia más equitativa entre los equipos.

Recientemente, algunos fabricantes rivales expresaron su preocupación por una interpretación técnica que permitía cumplir con el límite de 16:1 bajo condiciones frías, lo que generaba ventajas competitivas en situaciones de carrera. Aunque Mercedes, que provee motores a equipos como McLaren, Williams y Alpine, recibió garantías de que sus motores cumplían con las normativas, Audi, junto a Honda y Ferrari, abogó por un cambio regulatorio urgente. Este cambio se concretó tras una votación electrónica donde participaron todos los fabricantes, y establece un control de la relación de compresión tanto en frío como en caliente, con un enfoque exclusivo a partir de 2027.