La Federación Surcoreana de Fútbol (KFA) habría utilizado tarjetas de crédito corporativas para pagar servicios de entretenimiento sexual destinados a árbitros y coordinadores extranjeros entre marzo de 2011 y marzo de 2012, según un antiguo informe de auditoría del Gobierno de Corea del Sur. Los gastos se habrían realizado en salones de masajes y otros locales para adultos de Seúl y de otras ciudades que recibieron partidos internacionales.
El documento fue elaborado en 2016 por el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo. Entre los encuentros disputados durante ese período estuvieron partidos de las eliminatorias para los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y el Mundial de Brasil 2014. En esos siete compromisos, la selección surcoreana permaneció invicta, con cinco triunfos y dos empates.
De acuerdo con el informe, alrededor de una docena de árbitros y coordinadores de partidos recibieron esos beneficios. Los involucrados procedían de Japón, los Emiratos Árabes Unidos, Irán, Baréin y Uzbekistán. Exresponsables de la federación surcoreana describieron la práctica como “habitual en aquella época” y señalaron que algunos árbitros solicitaban expresamente ser atendidos en locales para adultos.
Los episodios ya habían sido detectados en 2016, pero no se hicieron públicos en ese momento. En Corea del Sur, los salones de masajes que ofrecen servicios sexuales están extendidos, aunque la prostitución se encuentra prohibida.



