Un reciente informe de la organización ecologista Transport & Environment (T&E) ha puesto en evidencia la complejidad y falta de transparencia de los sistemas de reserva de billetes de tren en Europa, lo que frena el uso del ferrocarril en desplazamientos internacionales. Este análisis se centró en las treinta rutas aéreas más concurridas dentro de la Unión Europea, concluyendo que en casi la mitad de los casos, los viajeros enfrentan enormes dificultades para reservar un trayecto completo en tren como alternativa al avión.
El estudio revela que en un 20% de estas rutas, no existe la opción de adquirir un billete que abarque todo el viaje, mientras que en un 27% solo se puede comprar el ticket completo a través de un único operador ferroviario. Esta situación es alarmante, ya que la mayoría de los viajeros recurren a los motores de reserva de sus compañías nacionales. La investigación destaca que el engorroso proceso de compra disuade a una gran parte de los potenciales pasajeros, limitando así el uso del tren como medio de transporte viable y sostenible.
Además, el informe menciona que el 61% de las personas que viajan largas distancias en tren han optado por no hacerlo en alguna ocasión debido a la complejidad en el proceso de reserva. La Universidad de St. Pölten, por su parte, ha estimado que el tiempo necesario para reservar un billete de tren es, en promedio, un 70% mayor que el requerido para un pasaje aéreo. Esta diferencia puede atribuirse a la falta de opciones en los sitios web de los operadores ferroviarios, que no permiten la compra de rutas populares.
Por ejemplo, en el trayecto entre Lisboa y Madrid, ni Renfe ni Comboios de Portugal ofrecen la posibilidad de adquirir el billete completo. De igual manera, la ruta que conecta Barcelona con Milán presenta la misma problemática, ya que tanto la operadora española como la italiana Trenitalia no permiten la compra de un ticket integral. En el caso de la ruta París-Roma, solo Trenitalia facilita un billete que cubra todo el trayecto, mientras que en el recorrido Ámsterdam-Milán, únicamente la operadora neerlandesa NS ofrece esta opción.
Otro hallazgo relevante del informe es que las plataformas de reservas independientes, aunque ofrecen más alternativas para viajes transfronterizos, pueden tener precios hasta seis veces superiores a los billetes adquiridos directamente en los sitios de los operadores ferroviarios. Esto representa un desafío importante para los viajeros que buscan opciones asequibles y eficientes. T&E subraya que más de la mitad de las rutas analizadas (un 59%) no muestran las opciones de sus competidores, y en un 86% de los casos, los operadores establecidos no comercializan billetes de nuevos operadores en sus plataformas.
Desde T&E, hacen un llamado urgente a la Comisión Europea para abordar estas problemáticas en su próxima propuesta de Billete Único, que busca regular el sector y facilitar la intermodalidad en el transporte. La organización ecologista argumenta que esta falta de transparencia no solo perjudica a los pasajeros, sino que también impacta negativamente en la competitividad del sector ferroviario. Por último, se destaca que los precios de los billetes de Renfe son, en promedio, un 33% más altos que los de sus competidores, lo que agrava aún más la situación y la necesidad de una regulación adecuada para garantizar un transporte ferroviario más accesible y eficiente en Europa.



