La Batalla Naval volvió a convertir este domingo a Vallecas en un puerto de mar y sumó una particular conexión con la final del Mundial de Fútbol, que esta noche disputarán España y Argentina. La jornada, organizada por la Cofradía Marinera de Vallekas, convocó a vecinos y visitantes con la consigna de mojarse y “desarmar el fascismo”.

Las actividades comenzaron poco después del mediodía, en una jornada calurosa de julio, con la Bajada del Barco Pirata por la calle Payaso Fofó. La propuesta dio paso a un pasacalles acompañado por una batucada hasta la Plaza Vieja. Más tarde, alrededor de las 13.30, la Plaza de Puerto Rubio recibió una paella popular para 600 personas. El bono de comida, cuyo valor fue de 10, incluía también pan y bebidas.

El pregón de esta edición estuvo a cargo de la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles (PLEI), que representa a las educadoras infantiles en huelga desde el 7 de abril. Después de la lectura, a las 16.30, comenzó la Batalla Naval en el bulevar de la calle Peña Gorbea. Charangas, carrozas, marineros, cofrades y vecinos participaron del recorrido, que finalizó en la calle Payaso Fofó.

Al caer la tarde, la Línea 1 de Metro funcionó como la corriente de llegada de madrileños de distintos puntos de la ciudad, equipados con pistolas de agua, regaderas y palanganas. La organización pidió evitar los globos de agua porque pueden provocar daños cuando son lanzados desde gran altura o a gran velocidad.