En un destacado encuentro disputado en el Estadio Centenario de Montevideo, Juventud de Uruguay se impuso con contundencia a Puerto Cabello de Venezuela, logrando un 4-0 que marca un hito en su participación en la Copa Sudamericana. Este triunfo, que se produjo el miércoles 29 de abril, no solo representa la primera victoria del equipo en la fase de grupos de un torneo internacional, sino que también lo coloca en una posición favorable dentro del grupo B, sumando cuatro puntos y manteniendo vivas las esperanzas de clasificación a la siguiente ronda.
El equipo uruguayo llegó a este partido con la presión de haber ganado solo una vez en sus últimos once encuentros, lo que hacía que el duelo frente a los venezolanos fuera crucial. Desde el arranque, el ambiente en el Estadio Centenario prometía emoción, y así fue. Apenas iniciada la contienda, ambos equipos mostraron intenciones ofensivas, pero Juventud tomó rápidamente el control del juego. En el minuto 6, una precisa asistencia de Alejo Cruz encontró a Fernando Mimbacas, quien, con un cabezazo certero, abrió el marcador y desató la celebración de los hinchas locales.
El primer tiempo continuó con Juventud dominando las acciones. Sin embargo, en el minuto 11, el equipo venezolano tuvo una oportunidad clara para igualar el marcador, pero el VAR intervino para anular el gol conseguido por Joao Barros, debido a un fuera de juego previo. Esta decisión, que dejó a Puerto Cabello sin la posibilidad de empatar, fue un golpe anímico que Juventud supo aprovechar. Poco después, en un saque de banda, Mimbacas nuevamente se convirtió en protagonista, generando el segundo gol a través de Leonel Roldán, quien estiró la ventaja a 2-0.
La noche se tornó aún más favorable para Juventud cuando, antes del final del primer tiempo, un penalti fue concedido tras una falta sobre Mimbacas. El propio delantero se encargó de ejecutar el tiro desde los doce pasos, enviando el balón al fondo de la red y estableciendo un contundente 3-0 antes del descanso. Pero la fiesta no terminó ahí; en el último suspiro de la primera mitad, Pablo Lago, aprovechando otra brillante asistencia de Cruz, selló la goleada con un cuarto gol.
Con el 4-0 en el marcador, el segundo tiempo se desarrolló de una manera más tranquila, con Juventud manteniendo el control del partido y Puerto Cabello buscando desesperadamente recortar distancias. Sin embargo, el equipo visitante no logró concretar sus oportunidades, y el encuentro se cerró con el mismo marcador. La actuación de Juventud fue un claro reflejo de su potencial y de la necesidad de recuperar la confianza en un torneo de gran envergadura como la Copa Sudamericana.
De cara al futuro, Juventud se prepara para recibir a Atlético Mineiro el próximo 5 de mayo, en un partido que será fundamental para sus aspiraciones de avanzar a la fase final. Por su parte, Puerto Cabello también se alista para enfrentar a Cienciano en busca de una victoria que les permita mantenerse en la lucha por la clasificación. Este triunfo de Juventud no solo representa un alivio en su trayectoria, sino que también puede ser un punto de inflexión en su campaña internacional, brindando un nuevo ímpetu al plantel y su afición en esta copa continental.



