José Mourinho sostuvo este viernes que la final del Mundial 2030 debería disputarse en el estadio Santiago Bernabéu, en Madrid. El torneo se organizará en España, Portugal y Marruecos, y el entrenador del Real Madrid fundamentó su postura en la historia y el peso simbólico del escenario.
“Una cosa es dónde debería y otra cosa es dónde me gustaría. Perdóneme, pero me gustaría que la final fuera en Lisboa, pero ya estoy contento de que en un país como el nuestro tengamos algún partido del Mundial”, afirmó Mourinho durante una rueda de prensa previa, en la que se refirió a la sede del partido decisivo.
El técnico portugués explicó que su opinión no responde únicamente a su actual cargo. “Si puedes jugar en un estadio mítico e histórico donde jugaron algunos de los mejores jugadores y del club más importante de la historia del fútbol, debería ser aquí”, señaló. Además, aseguró que mantendría la misma posición si estuviera dirigiendo a un equipo de su país natal: “Si fuera entrenador del Benfica te diría exactamente lo mismo”.
La definición del escenario para la final generó distintas posturas en los países organizadores. La discusión se intensificó después de declaraciones realizadas este jueves por Fouzi Lekjaa, presidente de la Real Federación Marroquí de Fútbol, integrante del Consejo de la FIFA y ministro delegado encargado del Presupuesto del Gobierno de Marruecos.



