José Mourinho reconoció que al Real Madrid le cuesta sostener la concentración durante las segundas partes, como ocurrió este martes frente al Elche CF. El entrenador vinculó esa desconexión con la falta de contundencia de su equipo cuando domina los partidos y no logra definir las ocasiones que genera.

“Es más difícil saber por qué, pero fácil de entender que partidos que parecen acabados, en los que tenemos tres, cuatro, cinco oportunidades para ‘matar’ y no los ‘matamos’, después de no ‘matar’ parece que pasamos a la comodidad y a no controlar”, explicó Mourinho en la conferencia de prensa. Según el técnico, esa situación lleva a los jugadores a asumir que el encuentro está resuelto aunque todavía no hayan marcado.

El entrenador, nacido en Setúbal, señaló que los rivales del Real Madrid mantienen la intensidad hasta el final. En ese sentido, destacó que equipos como el Elche CF “van hasta la última” cuando enfrentan al conjunto madrileño. También valoró la capacidad de reacción de sus dirigidos, que, una vez que sienten que los puntos están en riesgo, “reaccionan y ganan”.

Mourinho consideró que el desarrollo de los partidos de su equipo también aporta entretenimiento y comentó, con ironía, que “en los partidos de Real Madrid nadie se aburre porque son muy divertidos”. De todos modos, aclaró que su preocupación sería mucho mayor si el equipo jugara mal durante los 90 minutos: “Si jugásemos mal del minuto 1 al 90, mi preocupación sería gigante”.

Además, el técnico volvió a elogiar a Carlos Espí, autor del gol de la victoria en el minuto 91. Mourinho afirmó que el futbolista “lo está haciendo bien y dando una contribución importante al equipo” y resaltó su motivación. También sostuvo que no es sencillo ubicarlo junto a otro delantero, porque esa variante deja al equipo sin jugadores de banda propios de un esquema 4-4-2.