Las fuerzas armadas de Israel han informado que han logrado desmantelar más de 250 drones pertenecientes al régimen iraní, así como también cientos de lanzaderas de misiles, en el marco de su ofensiva que ya lleva trece días. Según un comunicado emitido por el Ejército israelí, esta operación tuvo como objetivo desarticular las capacidades de ataque de Irán, destacando que se han eliminado numerosos comandantes y técnicos responsables de lanzamientos hacia Israel.
En respuesta, Irán intensificó sus ataques durante la noche, lanzando una nueva serie de ofensivas contra Israel y naciones del Golfo Pérsico. Entre los objetivos alcanzados se encuentran un edificio en Dubái, capital de los Emiratos Árabes Unidos, así como instalaciones de combustible cercanas a Manama, la capital de Baréin, y un inmueble en Kuwait. Estas acciones evidencian el aumento de la tensión regional y la escalada de hostilidades entre ambas naciones.
En el territorio israelí, aunque no se reportaron heridos, la milicia chií Hizbulá llevó a cabo su mayor ofensiva hasta el momento, coordinando ataques junto a Irán. Según el portavoz del Ejército israelí, Nadav Shoshani, se lanzaron alrededor de 200 proyectiles y 20 drones, lo que provocó la activación de alarmas antiaéreas en varias localidades, incluyendo Acre, Haifa y áreas del norte, así como en ciudades centrales como Jerusalén y Tel Aviv.



