La Guardia Revolucionaria de Irán anunció que durante un ataque con misiles dirigido a bases militares estadounidenses, más de 200 soldados norteamericanos habrían muerto o resultaron heridos. Esta información fue divulgada el sábado por medios estatales iraníes, quienes indicaron que las bajas forman parte de un contraataque en la región, aunque no ofrecieron detalles sobre la condición de los afectados ni el alcance total de la operación.

Según las informaciones proporcionadas por la agencia IRIB y citadas por Fars, la ofensiva tuvo como objetivo varias instalaciones militares de Estados Unidos en el Medio Oriente. Entre los sitios impactados se mencionan la sede de la Quinta Flota en Bahréin, la base aérea de Al Udeid en Qatar, la base de Al Salem en Kuwait y la base de Al Dhafra en Emiratos Árabes Unidos. Estas bases son estratégicas para las operaciones militares estadounidenses en el golfo Pérsico.

Fars también reportó que, además de las bajas humanas, se registraron impactos de misiles estadounidenses e israelíes en zonas desérticas y localidades en Irak y otros países del Golfo. Este ataque se enmarca en un contexto de creciente tensión entre Irán y varios países occidentales, incluyendo a Israel, lo que ha intensificado la hostilidad en la región. La Guardia Revolucionaria destacó que las víctimas se deben al fuego cruzado durante los bombardeos, aunque no se proporcionaron cifras exactas sobre los heridos y fallecidos, dejando en el aire la magnitud de los daños en las fuerzas estadounidenses presentes en la zona.