La selección inglesa de fútbol ha dado a conocer su lista de convocados para el Mundial 2026, que se llevará a cabo en Estados Unidos, México y Canadá. Esta lista ha generado un gran revuelo, tanto por la inclusión de nuevos talentos como por la ausencia de figuras consagradas. El director técnico Thomas Tuchel, que enfrenta su primer gran desafío al frente del equipo, ha tomado decisiones que han sorprendido a muchos, dejando fuera a jugadores como Phil Foden, Cole Palmer y Trent Alexander-Arnold, lo que ha desatado un intenso debate entre los aficionados y expertos del deporte sobre los criterios que rigen sus elecciones.
Uno de los nombres que ha llamado la atención es el de Djed Spence, lateral del Tottenham Hotspur, quien forma parte de la lista por primera vez. Además, el regreso de Jordan Henderson, a sus 35 años, se presenta como una apuesta interesante, a pesar de que su participación en la última temporada fue limitada. La delantera también se refuerza con la inclusión de Ivan Toney, máximo goleador de la liga saudí, quien vuelve al seleccionado tras cumplir una sanción relacionada con apuestas deportivas, lo que añade un ingrediente extra a la ofensiva del equipo.
El técnico Tuchel ha justificado la exclusión de Foden y Palmer al considerar que su rendimiento reciente no ha estado a la altura de las expectativas. Mientras que Palmer ha lidiado con una lesión inguinal que lo ha dejado fuera de juego, Foden ha visto disminuir su protagonismo en el Manchester City, lo que ha generado interrogantes sobre su futuro en la selección. Sin embargo, la decisión de dejar fuera a Alexander-Arnold ha sido la más discutida, dado el vacío que podría dejar en la línea defensiva, especialmente considerando que otros laterales conocidos como Ben White no están disponibles por lesión y Kyle Walker ha decidido retirarse de la selección.
La elección de Tuchel para el lateral derecho ha recaído en Reece James y Tino Livramento, este último aún recuperándose de una lesión. Spence, por su parte, se encuentra en medio de una temporada complicada con su club, que lucha por evitar el descenso en la Premier League. Esta situación resalta la valentía del seleccionador al optar por un enfoque en la juventud y el potencial, a pesar de las implicaciones de sus decisiones.
El mediocampo de Inglaterra se presenta como un equilibrio entre juventud y experiencia, con Jude Bellingham, jugador del Real Madrid, liderando la línea. Además de Bellingham, destacan Declan Rice del Arsenal y el joven Kobbie Mainoo, del Manchester United. La inclusión de Morgan Rogers y Eberechi Eze también añade frescura al ataque, aunque esto ha dejado fuera a Morgan Gibbs-White, quien se destacó como el máximo goleador inglés en la Premier League con 14 goles.
En cuanto a la delantera, la confianza recae nuevamente en el capitán Harry Kane, quien actualmente juega en el Bayern Múnich, y en Marcus Rashford, quien ha tenido una buena campaña en el Barcelona. Junto a ellos, se suman Ollie Watkins, Bukayo Saka, Noni Madueke y Anthony Gordon, conformando un grupo ofensivo que promete ser dinámico y efectivo. El retorno de Ivan Toney, tras su notable actuación en Arabia Saudita, añade una opción goleadora valiosa para el equipo.
El sector defensivo también ha recibido atención, con la inclusión de jugadores experimentados como John Stones, así como de jóvenes promesas como Jarell Quansah, del Bayer Leverkusen, y Nico O’Reilly, del Manchester City. La portería estará a cargo de Jordan Pickford, del Everton, Dean Henderson, del Crystal Palace, y James Trafford, del Manchester City, quienes se enfrentarán al reto de mantener la solidez defensiva en el torneo. De cara a su preparación, Inglaterra tiene programados dos amistosos: el primero contra Nueva Zelanda el 6 de junio y el segundo frente a Costa Rica el 10 de junio, ambos encuentros se desarrollarán en territorio inglés.


