La selección inglesa se clasificó para los cuartos de final del Mundial 2026 al derrotar a México por 3-2 en un partido repleto de emociones y con un trasfondo histórico en el Estadio Azteca. Este emblemático escenario, que ha sido testigo de grandes hazañas futbolísticas, vio como el conjunto dirigido por Thomas Tuchel se imponía gracias a un doblete de Jude Bellingham y otro tanto de Harry Kane, a pesar de jugar con un hombre menos durante más de media hora por la expulsión de un jugador clave.
Este encuentro fue significativo no solo por el desenlace, sino también por el contexto en el que se llevó a cabo. La historia del fútbol ha dejado huellas imborrables en el Azteca, donde en 1970 se celebró la victoria de Brasil y donde Argentina hizo famosa la 'Mano de Dios' de Diego Maradona en 1986 al eliminar a Inglaterra en cuartos de final. Cuarenta años después de ese episodio, Inglaterra logró una victoria que les permite mirar hacia adelante con optimismo, ya que se enfrentarán a Noruega, que sorprendió al eliminar a Brasil en su partido correspondiente.
México, que contaba con la ventaja de jugar en casa, buscaba romper su habitual barrera en los octavos de final, donde tradicionalmente ha tenido dificultades. 'El Tri' intentó aprovechar el fervor de su público, pero no supo capitalizar las oportunidades que tuvo. A pesar de comenzar el partido con una buena intensidad y generando peligro, la selección mexicana se vio sorprendida por la efectividad de los ingleses, quienes, con un juego rápido y directo, lograron marcar dos goles en un lapso de apenas dos minutos a través de Bellingham, quien mostró su talento y capacidad goleadora.
El encuentro comenzó con un retraso debido a la amenaza de tormenta eléctrica, y el ambiente en el Azteca se encendió con el potente himno nacional mexicano. Desde el inicio, el equipo de Javier Aguirre mostró una disposición ofensiva, intentando controlar el ritmo del juego y generando oportunidades, como un cabezazo de Raúl Jiménez que fue desviado por el arquero inglés Jordan Pickford. Sin embargo, la defensa mexicana cometió errores que costaron caro, permitiendo que Inglaterra se adelantase rápidamente en el marcador.
Después de los dos goles iniciales de Bellingham, el equipo mexicano no se rindió y logró acortar distancias con un gol de Julián Quiñones, quien supo aprovechar una falta en el área. Este gol reavivó las esperanzas del 'Tri', que tuvo varias ocasiones para empatar, incluyendo dos oportunidades claras para Jiménez. A pesar de la presión, Inglaterra se retiró al descanso con una ventaja que parecía frágil, pero que logró mantener a lo largo del segundo tiempo.
En la segunda parte, el conjunto inglés salió decidido a ampliar su ventaja y estuvo cerca de lograrlo con varias llegadas, incluida una que terminó en el poste. A pesar de la adversidad tras la expulsión, Inglaterra mostró solidez y serenidad en el campo, demostrando que su experiencia en competencias internacionales les da una ventaja en momentos críticos. El partido se tornó más intenso y emocionante a medida que ambos equipos buscaban el gol decisivo, pero la defensiva inglesa logró contener los embates finales de México, asegurando así su clasificación a la siguiente ronda del torneo.
Con este resultado, Inglaterra reafirma su ambición de recuperar la gloria en el fútbol mundial, mientras que México deberá reflexionar sobre su desempeño y buscar respuestas para superar la barrera de los octavos de final en futuros torneos. La competencia sigue, y el encuentro entre Inglaterra y Noruega promete ser otro capítulo emocionante en esta edición del Mundial.



