El esquiador neozelandés Finley Melville Ives, considerado uno de los favoritos para llevarse el oro en su disciplina, sufrió un grave accidente durante la ronda clasificatoria del halfpipe en Livigno, en el marco de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina. Su caída impactó tanto a los espectadores como a los equipos presentes, interrumpiendo la competencia en uno de los momentos más esperados del evento.
El accidente ocurrió en la segunda ronda de clasificación, cuando Melville Ives, de 19 años y actual campeón mundial, intentó realizar una compleja serie de acrobacias. Tras un aterrizaje desafortunado, el atleta cayó fuertemente sobre la nieve, quedando inmóvil con un brazo en alto, lo que generó una rápida respuesta del personal médico. En cuestión de minutos, varios profesionales de la salud lo rodearon y lo trasladaron en camilla, lo que provocó una pausa significativa en la competencia.
La federación de Nueva Zelanda informó que el joven esquiador sufrió un fuerte impacto, pero se encuentra estable y ha logrado comunicarse con su madre. Finley fue llevado de inmediato a un hospital cercano para someterse a exámenes que determinen la gravedad de sus lesiones. A pesar de la situación, su estado de conciencia al ser evacuado aportó algo de tranquilidad en medio del caos. La delegación neozelandesa aguarda ansiosa los resultados médicos mientras Melville Ives, reconocido por sus logros en el esquí acrobático, se encontraba entre los principales candidatos a medallas en su primera participación olímpica.



