Cinco personas fueron identificadas y otra quedó bajo investigación por presuntas amenazas con un arma blanca y lanzamiento de objetos durante los incidentes registrados en Bilbao, antes de la final del Mundial de fútbol entre España y Argentina. Los disturbios ocurrieron en el parque de Doña Casilda, donde el Partido Popular había instalado una pantalla gigante para transmitir el encuentro.

Los hechos se produjeron unos 40 minutos antes del inicio del partido, cuando numerosos aficionados de España ya se habían reunido en la pérgola del parque. En ese momento, integrantes de la marcha convocada por Zazpi Baietz en apoyo de la selección vasca (Euskal Selekzioa), algunos de ellos encapuchados, se dirigieron hacia el lugar e ingresaron por la parte posterior de la pantalla.

Según lo informado, los participantes arrojaron objetos, entre ellos botellas, y derribaron vallas, mientras algunas personas que se encontraban en la zona se alejaban corriendo. Además, arrancaron cables y lograron interrumpir la emisión durante unos minutos, aunque la transmisión pudo reanudarse posteriormente.

La Ertzaintza desplegó un amplio operativo policial en el parque. En el lugar también estaba Esther Martínez, portavoz del PP en el Ayuntamiento de Bilbao, quien cuestionó la actitud de los participantes durante los incidentes.