La eliminación de Boca Juniors del Torneo Apertura se consumó de manera dramática en La Bombonera, donde el equipo local fue derrotado por Huracán con un marcador de 3-2. Este partido, que estuvo lleno de emociones, se definió en tiempo suplementario y dejó a los hinchas xeneizes con un sabor amargo. El encuentro no solo se destacó por los goles, sino también por la intervención del VAR, decisiones arbitrales controvertidas, y una serie de expulsiones que marcaron el desarrollo del juego.

Desde el inicio del partido, Huracán mostró su intención de no ceder ante la presión que ejercía Boca. A solo cuatro minutos del pitazo inicial, Leonardo Gil aprovechó un error en la salida del fondo del equipo local para abrir el marcador. Esta temprana ventaja obligó a Boca a adoptar una postura ofensiva, llevando el control del juego hacia el campo rival. Sin embargo, sus intentos fueron frustrados una y otra vez por la sólida actuación del arquero Hernán Galíndez y por una defensa que se mostró firme ante los embates del ataque local.

El equipo dirigido por Claudio Úbeda acumuló una serie de oportunidades, pero no fue hasta los minutos finales del tiempo reglamentario que logró igualar el marcador. Milton Giménez, quien saltó al campo en lugar del lesionado Adam Bareiro, se convirtió en el héroe inesperado al marcar de cabeza en el minuto 41 del complemento. Este gol fue validado tras una revisión del VAR, lo que generó una explosión de júbilo entre los aficionados. Sin embargo, la alegría fue efímera, ya que el panorama del partido cambiaría drásticamente en el tiempo extra.

Durante el suplementario, Huracán volvió a tomar la delantera con una serie de jugadas en el área de Boca. Lautaro Di Lollo fue el protagonista de una falta que derivó en un penalti a favor del Globo. Óscar Romero, el encargado de ejecutar desde los doce pasos, no falló y amplió la ventaja a 2-1. Poco después, un segundo penalti fue sancionado tras otra infracción de Di Lollo y, nuevamente, Romero se encargó de convertir, dejando el marcador en 3-1 y poniendo a Huracán a un paso de la victoria.

A pesar de jugar con dos hombres menos, Boca no se rindió y buscó una remontada heroica. La situación se tornó más favorable cuando Ángel Romero, hermano de Óscar, logró descontar de cabeza, poniendo el marcador 3-2 y generando un atisbo de esperanza entre los hinchas xeneizes. Sin embargo, el tiempo se acabó y Huracán logró sostener la ventaja, celebrando así su pase a los cuartos de final del torneo.

Con este triunfo, el conjunto de Parque Patricios se prepara para enfrentar al ganador del cruce entre Argentinos Juniors y Lanús. La victoria de Huracán no solo significa un paso importante en el torneo, sino también un fuerte golpe anímico para Boca, que se verá obligado a reflexionar sobre su rendimiento y la gestión de su plantel en un año que ha sido un desafío constante para el club. En el análisis general, este partido volvió a poner de relieve la importancia del trabajo en equipo y la necesidad de mantener la calma en situaciones adversas, algo que el equipo de Diego Martínez logró hacer con notable éxito.