El Arsenal ha alcanzado la cima de la Premier League tras 22 años de espera, y en esta travesía ha contado con un colaborador argentino que ha sido fundamental: Gabriel Heinze. Aunque algunos podrían atribuir el éxito del equipo londinense a la suerte, sería injusto restarle importancia a la labor del exdefensor, que se desempeña como asistente del entrenador Mikel Arteta, un antiguo compañero de Heinze en el París Saint Germain. En este nuevo capítulo de su carrera, el equipo se encuentra al borde de alcanzar la gloria en la Champions League, un título que históricamente ha eludido al club.

Este momento representa una especie de revancha para Heinze en el escenario europeo, especialmente tras su última experiencia como jugador. Aunque su carrera como entrenador lo llevó a dirigir al Atlanta United en la Major League Soccer en 2021, su paso por Europa como futbolista estuvo marcado por altibajos. Antes de regresar a Newell’s, donde se convirtió en una figura clave bajo la dirección del Tata Martino, Heinze tuvo un encontronazo notable con Francesco Totti, una leyenda del fútbol italiano, mientras jugaba para la Roma.

El episodio fue recordado recientemente por el brasileño Cicinho, quien formaba parte del plantel de la Roma en aquel entonces. En una entrevista, Cicinho habló sobre sus luchas personales, incluyendo la batalla contra el alcoholismo y la depresión, y rememoró un incidente en el vestuario tras una derrota. En ese momento, Rosella Sensi, presidenta del club, criticó la falta de carácter del equipo, lo que llevó a Heinze a buscar una reacción de Totti. Sin embargo, la respuesta del capitán no fue la esperada y desencadenó una serie de tensiones que culminaron en la marginación de Heinze del equipo.

Con 33 años y un vasto recorrido que incluye camisetas emblemáticas como las de la selección argentina, el PSG, el Manchester United y el Real Madrid, Heinze no dudó en confrontar a Totti. Aquel episodio fue significativo, marcando el final de su etapa en el club italiano y conduciéndolo de regreso a Argentina, donde continuaría su carrera.

Heinze, un discípulo de Marcelo Bielsa, ha tenido una carrera llena de logros, desde conquistar el oro olímpico en Atenas 2004 hasta participar en dos Copas del Mundo con la selección argentina, en Alemania 2006 y Sudáfrica 2010. Su relación con Bielsa ha sido constante y cercana a lo largo de los años, pero su vínculo con Diego Maradona fue aún más profundo. Heinze tuvo una conexión especial con el ícono del fútbol argentino, y su dolor fue palpable en el velorio de Maradona, donde su tristeza fue evidente para todos los presentes.

Ahora, como asistente en el Arsenal, Heinze se enfrenta a un nuevo desafío en el viejo continente. La oportunidad de conquistar la Champions League no solo representa un hito personal en su carrera, sino también una posibilidad de redimir algunos de los momentos difíciles que ha vivido en el pasado. Con el respaldo de Arteta y su experiencia acumulada, el argentino se encuentra en la posición perfecta para dejar su marca en un club que busca consolidar su legado en el fútbol internacional.