Francisco Cerúndolo ha alcanzado un hito significativo en su carrera deportiva al consagrarse campeón del ATP 500 de Queen’s, un logro que representa el más destacado de su trayectoria. La emoción fue palpable en su rostro, una amplia sonrisa que reflejaba su felicidad y sorpresa tras haber conseguido este título. En una conversación a distancia con un selecto grupo de periodistas, Cerúndolo compartió sus impresiones sobre esta experiencia: “Estoy increíblemente feliz. La verdad es que no lo puedo creer. Al principio de la semana no me imaginaba ni de cerca estar acá, como campeón.” Su enfoque inicial era simplemente competir y adaptarse a cada jornada, pero terminó deslumbrando en la superficie de césped, logrando una victoria que quedará grabada en su memoria.
El tenista argentino se ha convertido en uno de los pocos compatriotas en obtener más de un título en césped, una distinción que comparte con el legendario Guillermo Vilas. Cerúndolo ya se había coronado anteriormente en Eastbourne en 2023, y se suma a la ilustre lista que incluye a Vilas, quien se destacó en el Masters de 1974 y en el Abierto de Australia en 1978 y 1979. Este nuevo triunfo no solo resalta la calidad de su juego, sino que también marca un avance en su carrera, colocándolo en un lugar privilegiado en la historia del tenis argentino.
La capacidad de Cerúndolo para enfrentar y superar adversidades fue fundamental en su camino hacia este título. En el transcurso del torneo, cuatro de los cinco partidos que disputó se decidieron en intensos sets de tres, lo que demuestra su tenacidad y resistencia. En la final, se enfrentó al estadounidense Tommy Paul, y en las semifinales tuvo que remontar luego de perder el primer set en tiebreaks muy reñidos. “Fue un partido difícil desde lo mental, porque Paul me ganó el primer set y me había quebrado en el segundo. Ahí pensé: ‘¡Uh! Tengo que luchar otra vez dos sets más’. Pero es algo que vengo trabajando mucho”, reflexionó Cerúndolo sobre su fortaleza mental.
El camino de Cerúndolo hacia este triunfo no estuvo exento de desafíos, especialmente tras su salida prematura en Roland Garros, donde fue eliminado en la tercera ronda por el estadounidense Zachary Svajda, un resultado que no cumplió con sus expectativas. Este revés lo llevó a una profunda introspección: “Desde ahí pensé mucho. Y entendí que si mi alegría se basa en ganar un partido, entonces va a ser muy difícil pasarla bien.” Esta reflexión muestra un cambio de perspectiva en su enfoque hacia el tenis y la vida, reconociendo que en este nivel la competencia es feroz y las victorias dependen de detalles y momentos decisivos.
Cerúndolo también se mostró sorprendido por su desempeño en césped, una superficie con la que no tenía experiencia previa y que ha aprendido a dominar. “Nunca me lo hubiera imaginado viniendo de Argentina, donde nunca había jugado en esa superficie. Es una locura, así que a disfrutar el momento, porque no pasa muy seguido.” Sus palabras demuestran una mezcla de humildad y reconocimiento de la singularidad del momento que está viviendo.
Un detalle curioso que llamó la atención durante el torneo fue la aparición de una camiseta de Diego Maradona en su banco de suplentes. Cerúndolo explicó que un amigo había llevado la prenda y, tras ganar un partido, decidieron dejarla en la silla como un símbolo de buena suerte. Este gesto refuerza la conexión emocional que muchos argentinos sienten hacia sus ídolos y cómo estos momentos pueden influir en la mentalidad de un deportista. La combinación de su talento, trabajo duro y un poco de suerte ha llevado a Francisco Cerúndolo a un lugar destacado en el tenis internacional, y su historia continúa inspirando a muchos.



