El reciente triunfo de Francisco Cerúndolo en el ATP 500 de Queen’s marca un hito importante para el tenis argentino, que continúa cosechando éxitos a nivel internacional. El jugador porteño se enfrentó en la final al estadounidense Tommy Paul, en un partido que mantuvo a los aficionados al borde de sus asientos. Cerúndolo logró superar a su rival con un marcador final de 6-7 (4), 6-4 y 6-3, consagrándose como el primer argentino en ganar este prestigioso torneo en Londres. Esta victoria no solo representa un gran avance en su carrera personal, sino que también eleva el total de títulos obtenidos por argentinos en la Era Abierta a la impresionante cifra de 241.
La victoria de Cerúndolo en Queen’s tiene un significado especial, dado que este torneo es uno de los más antiguos en la superficie de césped y sirve como una importante antesala para el Grand Slam de Wimbledon. Hasta la fecha, solo dos tenistas argentinos habían logrado más de una victoria en esta superficie: además de Cerúndolo, Guillermo Vilas, quien se alzó con los títulos del Masters en 1974 y del Abierto de Australia en 1978 y 1979. La proeza de Cerúndolo destaca no solo su talento en la cancha, sino también su capacidad para competir al más alto nivel en momentos cruciales.
La historia del tenis argentino está repleta de nombres emblemáticos que han dejado una huella imborrable en el deporte. Guillermo Vilas lidera esta lista con un impresionante récord de 62 títulos ATP, que incluye 16 coronas en una sola temporada y cuatro en torneos de Grand Slam. Su legado lo ha posicionado como el mejor tenista argentino de todos los tiempos, y su influencia ha perdurado a lo largo de las generaciones, inspirando a nuevos talentos a seguir sus pasos.
En segundo lugar, se sitúa José Luis Clerc, conocido como "Batata", quien conquistó 25 títulos ATP, principalmente en polvo de ladrillo. Clerc, que alcanzó el cuarto puesto en el ranking mundial, fue un pilar fundamental en la década de los 80, manteniendo viva la llama del tenis argentino tras el retiro de Vilas. Su estilo de juego y su carisma lo convirtieron en un referente para muchos jóvenes que aspiraban a ser profesionales.
El tercer puesto en la lista histórica es para Juan Martín Del Potro, un tenista que dejó una marca indeleble en el tenis argentino con 22 trofeos ATP en su haber. Su inolvidable victoria en el US Open y sus épicas batallas contra las figuras más destacadas del circuito mundial lo han consagrado como un ícono del deporte en el país. Del Potro es recordado no solo por su talento, sino también por su perseverancia ante las adversidades que enfrentó a lo largo de su carrera.
Además de estos grandes nombres, el listado de campeones argentinos incluye a jugadores como Martín Jaite, con 12 títulos, y David Nalbandian, que se alzó con 11 coronas ATP. Ambos tenistas hicieron contribuciones significativas al tenis argentino en las décadas de 1980 y 1990, destacándose por sus habilidades y logros en torneos internacionales. La lista continúa con otros tenistas que, aunque lograron un solo título, también dejaron su marca en la historia del tenis nacional.
La temporada actual ha traído alegría a los aficionados del tenis argentino, con el reciente triunfo de Mariano Navone en Bucarest, quien logró su primer título ATP tras haber caído en dos finales anteriores. Este éxito resalta la creciente competitividad y el talento que emerge en el tenis argentino, augurando un futuro prometedor para la próxima generación de jugadores. Con Cerúndolo liderando la carga, el país continúa demostrando que tiene un lugar destacado en el escenario del tenis mundial.



