Las recientes acciones militares coordinadas entre Estados Unidos e Israel contra Irán han intensificado las tensiones en Medio Oriente, lo que ha llevado a la Fórmula 1 a tomar decisiones cautelosas en el ámbito deportivo. En este contexto, la categoría decidió suspender las pruebas programadas para evaluar los neumáticos de lluvia en Baréin, aunque se confirmó que las primeras tres carreras de la temporada se llevarán a cabo según lo previsto.
Pirelli, el proveedor de neumáticos de la Fórmula 1, había programado estas pruebas para este fin de semana en el Circuito Internacional de Baréin, después de haber realizado previamente varias sesiones de test. Un representante de la empresa explicó que la cancelación fue una medida de seguridad ante la escalada de la situación internacional, asegurando que el personal en Manama se encuentra a salvo y se están organizando los regrese a Italia y el Reino Unido.
A pesar de las complicaciones generadas por el cierre de aeropuertos en ciudades cercanas como Doha y Dubai, la Fórmula 1 comunicó que las próximas competencias, incluyendo el Gran Premio de Australia, se llevarán a cabo sin inconvenientes. Con fechas programadas entre el 6 y el 29 de marzo, las escuderías están en proceso de ajustar sus planes de viaje para garantizar su llegada a tiempo a las diferentes sedes de la temporada.



