La comunidad del fútbol argentino se encuentra de luto tras el fallecimiento de Antonio Ubaldo Rattin, quien dejó una huella imborrable en la historia de Boca Juniors y en la Selección Nacional. Rattin, conocido como "el Rata", murió este sábado a la edad de 89 años, y su deceso fue confirmado por las autoridades del club xeneize, que expresaron su pesar y rindieron homenaje a su legado.
Nacido el 16 de mayo de 1937 en Tigre, Rattin dedicó toda su carrera futbolística a Boca Juniors. Hizo su debut en el primer equipo en 1956, en un Superclásico contra River Plate, y se retiró en 1970, habiendo jugado un total de 382 partidos oficiales y anotado 28 goles. Durante su tiempo en el club, se consagró campeón en seis ocasiones, incluyendo los títulos de liga en 1962, 1964 y 1965, así como la Copa Argentina de 1969 y los Nacionales de 1969 y 1970. Además, formó parte del equipo que alcanzó la final de la Copa Libertadores en 1963, consolidándose como uno de los grandes ídolos de la institución.
Uno de los momentos más recordados de Rattin se dio en el Mundial de Inglaterra de 1966, donde, como capitán de la Selección Argentina, protagonizó una polémica expulsión durante el partido de cuartos de final ante Inglaterra. En aquella época, no existían las tarjetas amarillas ni rojas, y tras ser expulsado por el árbitro alemán Rudolf Kreitlein, Rattin protestó de forma contundente. Su reacción incluyó sentarse sobre la alfombra roja destinada a la Reina de Inglaterra y apretar un banderín con la bandera británica, un acto que se convirtió en un símbolo de la pasión y el descontento del fútbol argentino.
Este episodio no solo marcó la carrera de Rattin, sino que también tuvo un profundo impacto en la historia del fútbol internacional. A raíz de la controversia, la FIFA implementó el uso de tarjetas amarillas y rojas en el Mundial de México 1970, un cambio que transformaría la forma de sancionar las conductas en el campo de juego. Asimismo, la rivalidad entre Argentina e Inglaterra se intensificó a partir de aquel partido, convirtiendo a Rattin en un personaje emblemático de esa histórica confrontación.
A lo largo de su trayectoria internacional, Rattin defendió la camiseta de la Selección en 33 ocasiones y anotó un gol, en un partido contra Chile en 1964. Participó en dos Copas del Mundo: en Chile 1962 y en Inglaterra 1966, además de formar parte de los planteles que alcanzaron la final de la Copa América en 1959 y 1967, reafirmando su importancia en el fútbol argentino.
Tras colgar las botas, Rattin dio un giro a su carrera y se aventuró en el mundo de la dirección técnica, donde tuvo un paso breve por clubes como Estudiantes de Río Cuarto y Gimnasia y Esgrima La Plata, así como una etapa en Boca Juniors en 1980. Sin embargo, su vida tomó un nuevo rumbo al incursionar en la política, donde se afilió al peronismo y se desempeñó como diputado nacional desde 2001 hasta 2005, y luego como concejal de Vicente López hasta 2009.
A pesar de alejarse del fútbol, Rattin nunca dejó de ser una figura icónica en el deporte argentino. En sus últimas apariciones públicas, compartió reflexiones sobre su carrera, a menudo enfatizando la importancia de la pasión y el compromiso en el deporte. Su legado perdurará entre los aficionados y en la historia de Boca Juniors y la Selección Argentina, donde será recordado no solo por sus hazañas en el campo, sino también por su carácter indomable y su amor por el fútbol.
En este momento de duelo, desde Boca Juniors y el ámbito deportivo en general, se rinde homenaje a Antonio Ubaldo Rattin, una verdadera leyenda que dejó una marca indeleble en el corazón de los hinchas y en la historia del fútbol argentino.



