La selección de Estados Unidos comenzó su camino en el Mundial 2026 con un contundente triunfo por 4-1 sobre Paraguay, en un encuentro que tuvo lugar en el Sofi Stadium de Los Ángeles. Este partido no sólo marcó el debut de los locales en el torneo, sino que también sirvió como una muestra del potencial del equipo bajo la dirección de Mauricio Pochettino. Con este resultado, Estados Unidos despejó cualquier duda sobre su capacidad para desempeñarse en la presión de jugar como anfitrión, dejando en evidencia la diferencia de nivel entre ambos equipos.

Desde el inicio del encuentro, Estados Unidos mostró una intensidad y una movilidad que desbordaron a la defensa paraguaya. En la primera mitad, la selección local se impuso con un juego dinámico y preciso, donde Christian Pulisic, el capitán del equipo, se convirtió en el faro del ataque. Su habilidad para crear oportunidades y su visión de juego fueron decisivas, y aunque fue reemplazado al finalizar el primer tiempo por precaución, su impacto en el juego fue innegable. Folarin Balogun también tuvo una actuación destacada, anotando dos goles en el primer tiempo, lo que cimentó la ventaja de su equipo de manera contundente.

La Albiroja, que regresaba a la Copa del Mundo tras 16 años de ausencia, no pudo hacer frente a la presión que impuso el equipo estadounidense. Aunque intentaron atacar desde el primer minuto, con un avance prometedor de Antonio Sanabria, rápidamente se vieron superados por la velocidad y precisión del juego local. El gol en propia puerta de Damián Bobadilla fue un reflejo de la confusión y desorganización defensiva que padeció Paraguay a lo largo del partido. La falta de coordinación en la zaga permitió que Estados Unidos aprovechara cada error y capitalizara sus oportunidades.

En un primer tiempo que terminó con un marcador de 3-0, Balogun demostró su capacidad goleadora al anotar de manera brillante, mientras que Giovanni Reyna se sumó a la fiesta con un gol que sentenció la primera parte. La defensa paraguaya parecía desbordada y sin respuestas, lo que auguraba un segundo tiempo complicado. Aunque hubo intentos de reacción por parte de Paraguay tras el descanso, con cambios estratégicos de Gustavo Alfaro, la presión de Estados Unidos fue incesante.

El segundo tiempo comenzó con una leve mejora en el juego paraguayo, pero se desvaneció rápidamente ante el control que mantuvo el equipo estadounidense. A pesar de algunos destellos de calidad de jugadores como Miguel Almirón y Julio Enciso, la selección guaraní no logró concretar sus oportunidades. En cambio, Estados Unidos continuó generando jugadas de peligro, con Sergiño Dest acercándose al arco rival, pero fallando en el remate final.

Finalmente, Paraguay logró marcar un gol que pareció un accidente en el camino del local, gracias a una jugada en el área que culminó con un remate de Mauricio. Sin embargo, esta anotación no hizo más que aliviar momentáneamente la presión sobre un equipo que ya había bajado los brazos. En el tiempo de descuento, Reyna selló el 4-1 con un espectacular disparo, poniendo de manifiesto el dominio total de Estados Unidos en el encuentro. De esta manera, los anfitriones comienzan su andanza en el Mundial con una sólida victoria que ilusiona a sus seguidores y plantea interrogantes sobre el futuro de Paraguay en el torneo.