En un evento realizado en La Habana, el exfutbolista cubano Erick Hernández ha logrado establecer un nuevo récord mundial de dominio del balón, alcanzando la impresionante cifra de 11.942 toques en una hora. Este logro no solo lo consagra como uno de los mejores en su disciplina, sino que también lo posiciona por encima del anterior récord, que pertenecía al mexicano Abraham Muñoz, quien había registrado 11.901 toques en julio de 2017.

La hazaña de Hernández tuvo lugar en el hotel Meliá Copacabana, donde demostró su destreza al mantener una frecuencia de más de tres toques por segundo. Este tipo de desafíos no son nuevos para el exfutbolista, quien ha dedicado su vida a perfeccionar la técnica de dominio del balón, convirtiéndose en un referente en el ámbito deportivo de su país y más allá. La realización de este récord es un testimonio de su arduo trabajo y dedicación a lo largo de los años.

El apodo de 'El Dominador' le ha sido otorgado debido a su impresionante colección de récords, que incluye logros notables como el dominio del balón solo con la cabeza, una hazaña que realizó el 28 de marzo y que intentará homologar ante los récords Guinness. Hernández permaneció una hora, 24 minutos y 33 segundos controlando el balón con la cabeza, con peso adicional en cada tobillo, lo que añade un nivel de dificultad considerable a su hazaña.

Desde su primera aparición en el libro Guinness en 2005, cuando tocó el balón 319 veces con la cabeza en un minuto, Hernández ha seguido rompiendo barreras. En 2020, reafirmó su talento al registrar 188 toques en solo 30 segundos, superando su propio récord anterior. Además, posee la marca de 351 toques con la cabeza en un minuto, logrando superar al chino Gao Chong, quien tenía un récord de 341 toques.

El camino de Hernández en el mundo del dominio del balón comenzó en 1994, cuando decidió seguir los pasos de su hermano Douglas, pionero de esta disciplina en Cuba. Desde entonces, ha ampliado su repertorio, logrando dominar el balón con diversas partes del cuerpo en distintas posiciones, ya sea sentado, de pie, o incluso mientras corre en distancias de 100 metros y maratones. Su compromiso y versatilidad son admirables y lo han llevado a ser considerado una leyenda en su deporte.

Nacido en 1966, Hernández ha demostrado que la pasión y la perseverancia pueden llevar a alcanzar metas que parecen inalcanzables. Este reciente récord es un reflejo de su dedicación y amor por el fútbol, así como de su deseo de inspirar a nuevas generaciones de deportistas en Cuba y en el mundo. A medida que se preparan para homologar su nueva marca y continúan sus esfuerzos por superarse, el legado de Erick Hernández en el mundo del deporte sigue en ascenso.