El encuentro amistoso entre las selecciones masculinas de balonmano de España y Francia finalizó en un emocionante empate 25-25 en el Quijote Arena de Ciudad Real. A pocos segundos del cierre, el lanzador español Jan Gurri tuvo la oportunidad de sellar la victoria, pero su remate fue detenido por el arquero francés Romain Mathias, quien se erigió como figura clave del partido. Este enfrentamiento representó el último amistoso preparatorio antes de que ambas selecciones enfrenten el playoff clasificatorio para el Campeonato del Mundo 2027, un torneo que despierta gran expectativa entre los aficionados del balonmano.
El partido estuvo marcado por constantes vaivenes en el marcador, reflejando la competitividad de ambos equipos. Desde el inicio, España mostró un desempeño sólido, liderando el juego con una destacada actuación ofensiva de Jan Gurri, quien anotó tres de los primeros cinco goles de su equipo. La portería también tuvo un papel fundamental, con Gonzalo Pérez de Vargas brindando seguridad bajo los tres palos y ayudando a los locales a mantener una ventaja inicial sobre los franceses.
A pesar de la ausencia de varios jugadores titulares en el equipo francés, Charles Bolzinger se destacó en el arco, evitando que la ofensiva española ampliara su ventaja. España alcanzó una diferencia de tres goles (13-10) gracias a la contribución del central Ian Tarrafeta, pero los errores en los minutos finales de la primera mitad permitieron que Francia recortara la diferencia, cerrando el primer tiempo con un ajustado 14-13 a favor de los anfitriones.
En el segundo tiempo, la selección española comenzó con fuerza, manteniendo el ritmo del encuentro y mostrando una vez más la efectividad de Marcos Fis en ataque. Sin embargo, el entrenador francés, Talant Dujshebaev, decidió introducir a sus jugadores más experimentados, lo que equilibró la dinámica del juego y permitió a Francia dar vuelta el resultado por primera vez en el minuto 49, cuando Dylan Nahi anotó y colocó a su equipo al frente.
La intensidad del partido se mantuvo hasta el último instante, con ambos equipos buscando la victoria. La actuación arbitral, a cargo de la dupla española Yon Bustamante y Javier Álvarez, generó controversia, con decisiones que desataron el debate entre jugadores y aficionados. En la parte final del juego, Víctor Romero logró anotar y devolver la ventaja a España, pero la respuesta de Ludovic Fabregas fue inmediata, sellando el empate definitivo con su gol.
Este empate cierra una serie de amistosos que permitieron a ambos equipos ajustar sus estrategias y afinar su rendimiento a medida que se acercan a la fase de clasificación para el Mundial. La igualdad en el marcador refleja el nivel de competencia entre estas potencias del balonmano, dejando a los aficionados con la expectativa de un torneo emocionante y reñido. Ambos equipos continuarán su preparación, sabiendo que cada partido cuenta en su camino hacia la gloria mundial en 2027.



