El pasado fin de semana, el boxeador argentino Tobías "Pitbull" Reyes vivió un desenlace inesperado en su combate contra el filipino Miel Fajardo, celebrado en Gálvez, Santa Fe. La pelea, que prometía ser un trampolín para Reyes hacia la disputa del título mundial mosca de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), se vio truncada a tan solo 65 segundos de su inicio. El árbitro decretó un nocaut técnico, lo que dejó al argentino sin la oportunidad de pelear por el cinturón que actualmente ostenta Masamichi Yabuki.
La expectativa local era alta, ya que Reyes había logrado posicionarse como uno de los boxeadores más destacados del país. Sin embargo, el inicio del combate mostró a un Fajardo extremadamente agresivo, quien rápidamente tomó la delantera en la contienda. Con una serie de golpes bien colocados, el filipino desbarató cualquier intento de respuesta por parte del argentino, quien no pudo encontrar su ritmo ni adaptarse a la intensidad del rival. La intervención del árbitro llegó tras varios caídas de Reyes, lo que selló el destino del combate sin lugar a dudas.
Tobías Reyes, oriundo de Gálvez, había construido una carrera prometedora en el boxeo nacional. Su trayectoria comenzó en Pérez, Santa Fe, donde debutó profesionalmente con un contundente nocaut en el primer round. Desde entonces, acumuló una racha de siete victorias consecutivas, incluyendo un notable triunfo ante Sebastián Castillo en Buenos Aires, que lo llevó a ser coronado campeón argentino supermosca en 2022.
Su ascenso en el boxeo continuó con la obtención del título latino mosca de la FIB en noviembre del año pasado y, más tarde, el cetro sudamericano en enero. A pesar de un empate en su enfrentamiento en México contra Cristian González Hernández, Reyes había logrado mantener su estatus como uno de los mejores boxeadores de la división, llegando a este combate contra Fajardo en la tercera posición del ranking de la FIB. Su más reciente victoria, previa al desafiante encuentro, fue ante Pedro Alarcón en Villa María, lo que alimentaba las esperanzas para su carrera.
La derrota sufrida en Gálvez marca un punto de inflexión en la trayectoria de Reyes, siendo esta su segunda caída profesional, y la primera por nocaut técnico. Este resultado no solo afecta su posición en el ranking, sino que también plantea interrogantes sobre su preparación y estrategia de cara a futuros combates. La contundente victoria de Fajardo resalta la importancia de la preparación ante oponentes de alto calibre, y pone de manifiesto las áreas que Reyes deberá trabajar para recuperar su estatus y aspirar nuevamente a pelear por un título mundial.
En el contexto de la velada boxística, la noche también ofreció un total de seis peleas preliminares que animaron al público antes del encuentro estelar. En una de las peleas más destacadas, Luciano Amaya logró noquear a Franco Martínez en el segundo round, mientras que Ludmila Corbalán se impuso por decisión unánime en un reñido enfrentamiento contra María Rodríguez. Estas peleas complementarias aportaron emoción a la jornada, pero el foco indudablemente estuvo en el sorpresivo desenlace de la pelea principal, que dejó a los aficionados con un sabor agridulce y expectantes por el futuro de Pitbull Reyes.



