La selección brasileña de fútbol celebró un momento crucial en su camino hacia el Mundial 2026 con el regreso de Neymar, quien se reencontró con la camiseta auriverde en la victoria por 3-0 ante Escocia. Después de un prolongado periodo de 981 días sin disputar un partido oficial con su selección, el delantero vivió una intensa mezcla de emociones que culminaron en llanto en la intimidad del vestuario, reflejando el peso de su ausencia y la alegría de su retorno.

El encuentro tuvo lugar en el Hard Rock Stadium de Miami, un escenario emblemático que se convirtió en testigo del regreso de uno de los máximos referentes del fútbol mundial. Neymar, quien había enfrentado una serie de lesiones que lo mantuvieron alejado del campo durante meses, ingresó en el segundo tiempo, transformando el partido en una experiencia de redención personal. Su participación fue recibida con ovaciones por parte de los hinchas, quienes esperaban ansiosos su entrada desde las tribunas.

“Hoy fue un momento muy especial. Había pasado mucho tiempo sin jugar con la selección y la emoción fue inmensa”, expresó el atacante una vez concluido el encuentro. Este partido marcó su primer partido oficial desde el 17 de mayo, cuando sufrió un desgarro en la pantorrilla derecha durante un juego con el Santos, lo que inició una cadena de lesiones que complicaron su regreso a la selección.

La travesía de Neymar a la recuperación comenzó en octubre de 2023, tras sufrir una grave lesión en la rodilla durante un partido de Eliminatorias Sudamericanas contra Uruguay. Aquel incidente no solo lo marginó de la selección, sino que también generó incertidumbre sobre su participación en el Mundial. A medida que el tiempo pasaba, su ausencia en los dos primeros encuentros del torneo acentuó la presión sobre su estado físico y su inclusión en la lista definitiva del equipo.

Finalmente, su ingreso al partido frente a Escocia se produjo a los 76 minutos, cuando sustituyó a Matheus Cunha. La reacción del público fue instantánea, con cánticos y aplausos que reverberaron en el estadio, simbolizando el regreso de una figura emblemática para el fútbol brasileño. “No pensé en nada cuando entré al campo, solo agradecí el momento”, afirmó Neymar, quien no pudo ocultar la carga emocional de volver a representar a su país en el escenario más grande del fútbol.

En medio de su alegría, el delantero también dedicó unas palabras de agradecimiento a los aficionados brasileños que lo apoyaron durante su proceso de recuperación. “Agradezco a todos los brasileños que me alentaron y me dieron fuerzas en momentos difíciles”, comentó, dejando en claro que su regreso no solo era una victoria personal, sino un triunfo compartido con sus seguidores.

Neymar también compartió su gratitud por poder volver a vestir la camiseta de su selección, subrayando la importancia de este momento. “Estoy muy feliz de regresar después de tres años. Me siento bien físicamente, gracias a Dios. Ha sido difícil estar fuera, pero he estado entrenando duro los últimos 25 días para estar en óptimas condiciones”, reveló el delantero, quien a pesar de las adversidades, mostró una determinación admirable por estar a la altura de los desafíos que se avecinan en la fase eliminatoria del Mundial.