El Programa Mundial de Alimentos (PMA) anunció este martes que reducirá a la mitad la cantidad de personas que reciben asistencia alimentaria en Cisjordania debido a la falta de financiación. La medida se aplicará desde principios de este mes, en un contexto en el que las necesidades humanitarias son “más del doble” que las registradas en 2023.

Según el organismo, alrededor de 900.000 personas atraviesan una situación de inseguridad alimentaria en Cisjordania. El deterioro se produce en medio de un aumento de los ataques por parte de colonos, que provocaron un repunte del desplazamiento de la población y contribuyeron al incremento del hambre.

Hasta ahora, la asistencia del PMA alcanzaba a 400.000 personas en situación de especial vulnerabilidad. Esa cifra bajará a 200.000, pese a que el último análisis realizado por el organismo determinó que el 76% de los hogares cisjordanos sufrió un “descenso significativo” de sus ingresos, con impacto directo sobre su seguridad alimentaria.

El PMA también advirtió que los precios de los alimentos y del combustible se encuentran entre los más altos de Oriente Próximo. Esta situación “fuerza a muchas familias a vender bienes y reducir el número y la calidad de sus alimentos”, señaló el organismo. Además, cerca del 12% de la población de Cisjordania presenta un “insuficiente consumo de alimentos”, mientras que un tercio de las familias no puede pagar una “dieta nutritiva”.