Sheila Ebana compartió una jornada familiar junto a su pareja y su hijo menor, Keyne, mientras la popularidad de Lamine Yamal continúa creciendo. El pequeño volvió a quedar en el centro de la escena por sus gestos espontáneos y por la naturalidad con la que participa en las apariciones públicas de su familia.
Durante la salida, varios aficionados se acercaron a Sheila para pedirle fotografías. La madre del futbolista atendió los pedidos con una sonrisa antes de continuar con el plan familiar, que incluyó un almuerzo en un restaurante. En uno de los momentos de la comida, Ebana se retocó los labios con carmín, mientras su pareja hizo lo propio con cacao.
Sin embargo, fue Keyne quien concentró buena parte de las miradas. El niño protagonizó una de las escenas más simpáticas de la jornada cuando se negó a darle un beso a una mujer que los acompañaba. Su reacción espontánea terminó convirtiéndose en una imagen divertida y volvió a mostrar el desparpajo que suele exhibir en este tipo de encuentros.
Las apariciones de Keyne junto a su hermano mayor ya despertaron el cariño de los seguidores de Lamine Yamal. Mientras el delantero desarrolla su carrera dentro de las canchas, su familia mantiene planes cotidianos en los que el menor vuelve a ocupar un lugar destacado por su personalidad y sus ocurrencias.



