El árbitro chileno Fernando Véjar detuvo el amistoso entre la Argentina y Benín cuando se cumplían 10 minutos en el estadio Monumental. La pausa coincidió con el número que Lionel Messi utilizó durante gran parte de su carrera con la Selección y formó parte de los homenajes preparados para la despedida del capitán argentino.

Con el partido interrumpido, las más de 80.000 personas presentes en el estadio entonaron durante varios minutos el nombre de Messi. Varios futbolistas de Benín se acercaron al delantero para saludarlo, en un gesto que se sumó al reconocimiento del público. Mientras tanto, se escucharon fuegos artificiales desde uno de los costados del campo de juego.

La escena se produjo durante una jornada marcada por la emoción desde horas antes del comienzo del encuentro. Messi se mostró con los ojos llorosos durante el trayecto entre el predio de Ezeiza y el Monumental, rodeado por una caravana espontánea de hinchas que acompañó al micro del plantel.

Ya en el estadio, el capitán volvió a conmoverse durante la ceremonia previa al partido. El excombatiente de Malvinas Fabio Santana interpretó el Himno Nacional Argentino junto a una bandera con la inscripción “Las Malvinas son argentinas”. Al finalizar la canción, Messi no pudo contener las lágrimas, al igual que el entrenador Lionel Scaloni. El amistoso fue organizado por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).