La selección argentina de fútbol ha cambiado su sede de concentración, dejando atrás Kansas City para instalarse en el lujoso hotel The Adolphus en Dallas, un emblemático establecimiento que ha sido testigo de más de un siglo de historia. Este hotel, que abrió sus puertas en 1912, ha sido seleccionado por la FIFA para que los jugadores, encabezados por Lionel Messi, se alojen antes de su importante encuentro contra Jordania en el Mundial 2026. Sin embargo, más allá de su prestigio y modernidad, el Adolphus guarda un oscuro secreto que lo distingue: una serie de sucesos paranormales que han marcado su fama a lo largo de los años.

Fundado por Adolphus Busch, cofundador de la famosa cervecera Anheuser-Busch, el hotel fue diseñado para ser un símbolo de la modernidad en Texas durante el siglo XX. Su construcción, que reemplazó al antiguo ayuntamiento de Dallas, se caracteriza por un estilo Beaux Arts que combina simetría y ornamentación clásica, lo que en su momento lo convirtió en el edificio más alto de Texas y un referente de lujo en el sur de Estados Unidos. Desde su apertura, ha sido un punto de encuentro de la élite social y cultural, acogiendo a personalidades como Frank Sinatra, Elvis Presley y la reina Isabel II.

A lo largo de su existencia, el Adolphus ha evolucionado junto con la ciudad de Dallas, convirtiéndose en un lugar de referencia para eventos sociales y culturales. Durante las décadas de 1920 y 1930, el hotel fue el centro de cenas de gala y conciertos de grandes orquestas de la época. Las remodelaciones realizadas en el transcurso de los años han logrado modernizar sus instalaciones sin perder el carácter histórico que lo define, lo que le ha valido reconocimientos como Monumento Histórico y su inclusión en el Registro Nacional de Lugares Históricos de Estados Unidos.

Hoy en día, el hotel cuenta con más de 400 habitaciones que fusionan el diseño contemporáneo con detalles clásicos, como molduras restauradas y elementos de maderas nobles. El lobby, que alberga obras de arte centenarias, sigue siendo un espacio icónico que atrae tanto a huéspedes como a visitantes. Además, el Adolphus ofrece una variada gama de servicios que incluyen un spa, gimnasio, piscina en la terraza y una oferta gastronómica destacada, con el histórico French Room como uno de los puntos de referencia de la alta cocina en Dallas.

Sin embargo, el lustre de este hotel de lujo está empañado por relatos de fenómenos inexplicables que han alimentado su fama como lugar supuestamente embrujado. Historias de muertes accidentales, suicidios y un homicidio confesado han sido documentadas, junto con relatos de experiencias sobrenaturales como puertas que se abren solas y melodías resonando en salones vacíos. Uno de los relatos más conocidos es el de una dama vestida de blanco que, según dicen, vaga por los pasillos, dejando una estela de misterio en su camino.

El fenómeno más inquietante ocurre en el piso 19, donde se concentran la mayoría de los relatos de actividad paranormal. Muchos huéspedes han reportado experiencias extrañas, lo que ha llevado a algunos a cuestionar si el hotel realmente guarda los ecos de su pasado. A medida que la selección argentina se prepara para sus próximos partidos, el Adolphus no solo se convierte en un refugio de lujo, sino también en un escenario cargado de historias que trascienden el tiempo, entrelazando el deporte con lo sobrenatural en una experiencia única para sus ocupantes.