El Comité Técnico de Árbitros (CTA) de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha abordado una jugada polémica que tuvo lugar en el partido entre el Real Madrid y el Girona FC. En esta ocasión, el foco está puesto en el contacto entre Vitor Reis y Kylian Mbappé durante el minuto 87 del encuentro, que terminó en empate 1-1. El CTA ha calificado el codazo del defensor como una acción "imprudente" que podría merecer un penalti, aunque defiende que la decisión del árbitro de no sancionar la falta fue correcta, ya que no se considera que haya habido un error claro y manifiesto en su juicio.
En el análisis realizado en el programa 'Tiempo de revisión', el CTA revisó la jugada en la que Mbappé, al intentar avanzar hacia la portería, recibió un contacto en la cara por parte del brazo del defensor, justo cuando se producía otro contacto en su pierna de apoyo. A pesar de que el delantero francés terminó en el suelo, el árbitro Alberola Rojas, que estaba bien posicionado y tenía una visión clara de lo que ocurrió, decidió dejar que el juego continuara. Según el CTA, esta es una situación en la que se pueden interpretar múltiples lecturas futbolísticas, y la decisión del árbitro se sostiene en que los contactos fueron consecuencia del propio choque y no necesariamente de una acción negligente.
El CTA ha puntualizado que, aunque la acción puede ser considerada imprudente dado que el defensor utilizó su brazo de manera que impactó en la cara de Mbappé, no se logró identificar un gesto que pudiera clasificarse como una falta punible. Se argumenta que el defensor estaba buscando ganar espacio en la disputa y que, aunque el contacto con Mbappé fue desafortunado, no se trató de un acto deliberado con la intención de hacer daño. Esto revela la complejidad del fútbol, donde las decisiones de los árbitros pueden variar dependiendo de la interpretación de cada acción en función de las circunstancias del juego.
El CTA también destacó que la intervención del VAR estaba fuera de lugar en este caso, dado que el protocolo establece que debe haber evidencia clara y contundente para corregir una decisión del árbitro en el campo. En este sentido, el VAR no puede actuar si no se puede demostrar que hubo un error manifiesto. Así, los árbitros están respaldados por el Comité en su decisión de no recurrir a la tecnología en esta jugada en particular, lo que ha generado debates entre aficionados y expertos sobre la eficacia del uso del VAR en situaciones similares.
Además de la jugada de Mbappé, el CTA también analizó otra jugada del partido entre Sevilla y Atlético de Madrid. En esta ocasión, se discutió una acción entre Thiago Almada y un defensor del Atlético. El análisis concluyó que no hubo acción punible, ya que el jugador local llegó primero al balón y el contacto fue involuntario. En este caso, el VAR respaldó la decisión del árbitro, quien había señalado una falta. La decisión fue considerada apropiada, reafirmando que el VAR actuó correctamente al no intervenir.
El debate sobre el uso del VAR y la interpretación de las decisiones arbitrales sigue siendo un tema candente en el mundo del fútbol. Los aficionados y expertos continúan discutiendo sobre la necesidad de mayor claridad en las reglas y cómo se aplican en situaciones críticas. La capacidad de los árbitros para juzgar en tiempo real es vital, y el apoyo del VAR, aunque polémico, se presenta como una herramienta que busca mejorar la justicia en el deporte. La controversia de la acción de Mbappé es solo un ejemplo más de las múltiples facetas que presenta este apasionante juego.



