El partido entre Celta de Vigo y Osasuna, correspondiente a la primera jornada de LaLiga EA Sports, fue aplazado y se disputará el jueves 27 de agosto, a las 20.30, en el estadio Abanca Balaídos. La decisión se tomó debido a una enfermedad que afectó al césped del campo, que actualmente no reúne las condiciones necesarias para la práctica del fútbol.

LaLiga resolvió la modificación del calendario en coordinación con los dos clubes y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). El Celta comunicó que la medida responde a la situación del terreno de juego y explicó que la patronal de los clubes había realizado una visita técnica la semana pasada. En esa inspección, según la entidad gallega, se habían validado los trabajos destinados a erradicar la enfermedad y se había certificado que el césped cumplía con los parámetros de calidad y seguridad exigidos.

Sin embargo, el club señaló que las condiciones climáticas de los últimos días tuvieron un efecto adverso sobre la evolución del terreno. Osasuna, por su parte, manifestó su malestar y expresó su absoluto desacuerdo con la nueva fecha establecida para el encuentro.

El cambio obligará al equipo dirigido por Claudio Giráldez a disputar dos partidos como local en un período de tres días. Luego de recibir a Osasuna el 27 de agosto, el Celta volverá a jugar en Balaídos el domingo 30, cuando enfrentará al Athletic Club por la tercera jornada del campeonato.