Investigadores del grupo Functional Nanoscale Devices for Energy (FINDER), perteneciente al Instituto de Micro y Nanotecnología (IMN-CNM, CSIC), desarrollaron un nanomaterial capaz de reducir hasta 12,9 grados la temperatura de una superficie sin consumir electricidad. La tecnología aprovecha la radiación solar y todavía se encuentra en una etapa de desarrollo, aunque los resultados obtenidos muestran su potencial para generar alternativas más sostenibles a los sistemas convencionales de refrigeración.

El trabajo responde al desafío que plantea el consumo energético de la refrigeración, actualmente cercano al 20% de la demanda mundial de electricidad. Además, se prevé que esa necesidad continúe en aumento durante las próximas décadas. Frente a ese escenario, el nuevo material busca ofrecer una forma de enfriamiento pasivo que no requiera el uso de electricidad durante su funcionamiento.

El estudio fue publicado en la revista Nanophotonics y presenta una estrategia para fabricar nanoestructuras tridimensionales de fluoruro de polivinilideno (PVDF), un polímero con una elevada capacidad para emitir calor en el infrarrojo. Para producirlas, los investigadores utilizaron moldes nanoporosos de óxido de aluminio anodizado (3D-AAO), un método que permite controlar con precisión la geometría interna del material. Ese diseño a escala nanométrica resulta determinante, ya que las propiedades ópticas de los refrigeradores radiativos dependen directamente de la estructura que presentan. La investigación se basa en la refrigeración radiativa pasiva diurna (PDRC), un fenómeno físico aplicado para enfriar superficies mediante la emisión de calor.